- Los sismos han propiciado un inusual acercamiento diplomático entre Venezuela y países que mantenían tensiones con Caracas.
- La ONU, ACNUR, la OMS y otros organismos alertan sobre el rápido deterioro de las condiciones humanitarias y sanitarias.
- El saldo oficial continúa en aumento, con miles de personas rescatadas, cientos de edificios destruidos y una amplia movilización internacional.
La tragedia abre una inesperada ventana para la diplomacia
Los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela no solo han desencadenado una de las mayores emergencias humanitarias del país en décadas, sino que también han favorecido un inédito acercamiento diplomático entre Caracas y varios gobiernos que hasta hace poco mantenían relaciones marcadas por fuertes diferencias políticas.
Estados Unidos, Chile, Argentina, El Salvador, Israel y Canadá fueron algunos de los primeros países en anunciar ayuda humanitaria, enviar equipos especializados de rescate o establecer comunicación directa con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para coordinar las labores de atención a las zonas afectadas.
Este cambio de postura resulta especialmente significativo debido al deterioro de las relaciones diplomáticas que siguió a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, cuyos resultados fueron cuestionados por diversos gobiernos de la región.
Tras esos comicios, países como Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay desconocieron los resultados oficiales, situación que derivó en una de las crisis diplomáticas más profundas entre Venezuela y varios gobiernos latinoamericanos.
Países reanudan el diálogo para atender la emergencia
La emergencia sísmica ha permitido reactivar contactos entre Caracas y gobiernos que anteriormente habían roto o reducido sus relaciones diplomáticas.
Argentina anunció el envío de una misión consular humanitaria para apoyar a sus ciudadanos afectados y desplegó brigadas de rescate en territorio venezolano.
Chile también manifestó su respaldo mediante una conversación telefónica entre el presidente José Antonio Kast y Delcy Rodríguez, además del envío de ayuda y personal especializado. Autoridades chilenas señalaron que esta cooperación podría convertirse en una oportunidad para reconstruir una relación diplomática más estable.
Incluso El Salvador ofreció apoyo inmediato para las labores de emergencia. El presidente Nayib Bukele sostuvo comunicación directa con Rodríguez para coordinar acciones humanitarias, pese a las diferencias políticas que ambos gobiernos habían mantenido durante los últimos meses.
Por su parte, Canadá anunció asistencia humanitaria y abrió el debate sobre la importancia de contar con representación diplomática permanente en países como Venezuela para responder con mayor eficacia ante situaciones de emergencia.
Estados Unidos fortalece su papel en la respuesta internacional
La cooperación con Estados Unidos también se ha intensificado tras los terremotos.
Washington mantiene coordinación directa con el gobierno venezolano para apoyar las labores de rescate y distribución de ayuda, consolidando el acercamiento que comenzó tras el reconocimiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas impulsado por la administración de Donald Trump.
Este respaldo ha convertido a Estados Unidos en uno de los principales actores internacionales durante la atención de la emergencia y en un posible facilitador para una mayor apertura diplomática de Venezuela.
ACNUR advierte un rápido deterioro de la situación humanitaria
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alertó que las condiciones humanitarias en las zonas afectadas se han deteriorado aceleradamente.
Las primeras evaluaciones realizadas en los estados de La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo revelan una grave escasez de alimentos, afectaciones en los servicios básicos y un incremento de los riesgos para la población desplazada.
De acuerdo con el organismo, alrededor de 16 mil personas han tenido que abandonar sus hogares.
La mitad permanece con familiares o vecinos, mientras que el 39 % continúa viviendo en calles y espacios públicos. El resto se refugia en iglesias, escuelas e instalaciones improvisadas que no cumplen con condiciones adecuadas de seguridad, privacidad e higiene.
Además, el 17 % de las familias evaluadas reportó la presencia de menores separados de sus padres o no acompañados, por lo que la ONU y Unicef implementaron acciones para facilitar su identificación y reunificación.
La distribución de ayuda enfrenta problemas logísticos
Organismos internacionales también han advertido dificultades para organizar la llegada y distribución de la ayuda humanitaria.
En coordinación con Cáritas se habilitó un centro de acopio para recibir donaciones, mientras que el Programa Mundial de Alimentos señaló que la gran cantidad de apoyos enviados de manera espontánea ha provocado complicaciones logísticas que requieren una mejor coordinación para garantizar una entrega ordenada y digna.
La OMS alerta sobre posibles brotes de enfermedades
La Organización Mundial de la Salud advirtió que el desastre también representa un importante desafío sanitario.
El organismo señaló que hospitales y centros médicos trabajan por encima de su capacidad debido al elevado número de pacientes con lesiones derivadas del terremoto.
Las afectaciones en hospitales, redes de agua potable y sistemas de saneamiento, junto con el desplazamiento masivo de personas, podrían favorecer la aparición de brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como sarampión, difteria y tos ferina.
Asimismo, existe preocupación por un posible incremento de enfermedades transmitidas por vectores y agua contaminada, entre ellas dengue, zika, chikunguña, malaria y fiebre amarilla.
La OMS informó que 38 hospitales resultaron afectados. De los 21 centros médicos evaluados hasta ahora, tres presentan daños críticos, seis operan parcialmente por afectaciones estructurales y el resto continúa funcionando bajo una fuerte presión asistencial.
El organismo también reportó saturación en los servicios de urgencias, retrasos en cirugías especializadas, problemas en bioseguridad y dificultades para el registro de víctimas y personas desaparecidas.
Continúan las labores de rescate mientras aumenta el número de víctimas
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que las labores de búsqueda han permitido rescatar a 6 mil 461 personas desde que ocurrieron los terremotos.
El balance oficial actualizado reporta mil 943 personas fallecidas y 10 mil 571 heridas.
Además, se estima que entre 13 mil 400 y 13 mil 500 habitantes lograron ponerse a salvo durante las primeras horas posteriores al desastre con ayuda de familiares o por sus propios medios.
Las autoridades también informaron que 855 edificios sufrieron daños, de los cuales 189 colapsaron completamente.
Hasta el momento se han registrado 689 réplicas, mientras más de 3 mil 300 rescatistas procedentes de 27 países, coordinados por la ONU, continúan trabajando en la búsqueda de sobrevivientes.
Una evaluación preliminar elaborada mediante imágenes satelitales por la NASA estima que cerca de 58 mil 870 edificaciones podrían haber resultado dañadas o destruidas en toda la zona afectada.





