- Una réplica de magnitud 4.6 volvió a sacudir el norte de Venezuela cinco días después de los terremotos que devastaron la región.
- El número de fallecidos aumentó a 1 mil 719, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
- México prepara un nuevo envío de ayuda humanitaria y la NASA difundió imágenes satelitales que muestran las zonas con mayores daños.
Una fuerte réplica revive el temor en las zonas devastadas
El norte de Venezuela volvió a estremecerse este lunes con un sismo de magnitud 4.6, registrado en la misma región afectada por los terremotos del pasado 24 de junio.
El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 2.9 kilómetros y su epicentro se ubicó a 10 kilómetros al este de La Guaira, una de las ciudades más golpeadas por la tragedia. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud de 4.2.
La réplica obligó a numerosos habitantes a abandonar nuevamente sus viviendas por precaución, mientras persiste el riesgo de nuevos derrumbes.
Más de 400 réplicas mantienen la emergencia
Cinco días después del doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5, la actividad sísmica continúa en el norte del país.
Las autoridades han contabilizado más de 400 réplicas, por lo que permanecen vigentes diversas medidas preventivas, entre ellas la suspensión del uso de elevadores y el cierre del suministro de gas natural en distintas zonas, especialmente en Caracas.
Aunque la réplica de este lunes generó preocupación entre la población, las autoridades señalaron que no se reportaron daños adicionales.
Se eleva el número de muertos y heridos
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el saldo oficial aumentó a mil 719 personas fallecidas y 5 mil 34 heridas.
Por su parte, Naciones Unidas estima que podrían existir hasta 50 mil personas desaparecidas a consecuencia de los terremotos.
Las autoridades venezolanas también reportan 12 mil 721 familias damnificadas, mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación entre edificios colapsados.
En tanto, gobiernos extranjeros actualizaron el número de víctimas de sus respectivos países. Entre ellas se encuentran 17 españoles, siete portugueses, 46 lusodescendientes —ocho de ellos menores de edad— y tres ciudadanos chilenos.
Asimismo, permanecen desaparecidos 150 españoles y 83 portugueses y lusodescendientes.
Los equipos de rescate mantienen la búsqueda de sobrevivientes
Las brigadas venezolanas e internacionales continúan trabajando principalmente en el estado de La Guaira, considerado el epicentro de la devastación.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, pidió mantener los esfuerzos de búsqueda y anunció que su gobierno prepara programas de apoyo para las familias que perdieron sus viviendas por el colapso de inmuebles.
Especialistas advirtieron que la ventana crítica de 72 horas para localizar personas con vida ya concluyó; sin embargo, los equipos de rescate mantienen las operaciones con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
“Todos dicen que ya no hay nadie, pero nosotros [seguimos] esperando aquí. A ver si se puede sacar a alguien más”, expresó el voluntario Eduardo Cardozo.
Por su parte, Luis Salas, integrante de las brigadas de rescate, relató la dificultad de los trabajos.
“Lo más difícil era cuando sentíamos esperanza en los túneles donde nos metíamos, rampando, quitando escombros, haciendo un trabajo de corazón, con mucha fe, y cuando llegábamos a los objetivos [las personas], los encontrábamos sin vida”, afirmó.
La NASA documenta el impacto de los terremotos desde el espacio
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) publicó mapas e imágenes satelitales que muestran los cambios registrados en la superficie terrestre tras los terremotos.
El material fue elaborado mediante información obtenida por la misión NISAR, un sistema de observación que permite evaluar los efectos de fenómenos naturales sobre el terreno.
La agencia explicó que estas imágenes ayudan a identificar las zonas con mayores daños estructurales y facilitan la coordinación de las labores de rescate y evaluación.
Así identifica la NASA las zonas más afectadas
Entre los materiales difundidos destaca un mapa que clasifica el nivel de afectación mediante una escala de colores.
Las áreas blancas representan una baja probabilidad de daños; las amarillas indican un riesgo de entre 1 y 50%; las naranjas corresponden a una probabilidad de entre 50 y 75%; mientras que las zonas marcadas en rojo superan el 75% de probabilidad de registrar daños estructurales severos.
De acuerdo con la información satelital, varios sectores de La Guaira aparecen en rojo, confirmando que concentran algunas de las mayores afectaciones provocadas por los terremotos.
Estas imágenes complementan los registros obtenidos mediante drones y sobrevuelos, donde se observan edificios colapsados, viviendas destruidas y extensas áreas cubiertas por escombros.
Venezuela solicita más apoyo internacional
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno de Venezuela envió una carta a la Secretaría de Relaciones Exteriores para solicitar ayuda adicional a México y a otros países.
Entre los insumos requeridos se encuentran plantas potabilizadoras de agua, equipos de generación de energía eléctrica y alimentos no perecederos para atender a la población afectada.
La mandataria explicó que en México ya se coordinan los distintos centros de acopio para concentrar los suministros y facilitar su envío.
Parte de la ayuda será trasladada por vía aérea, mientras que la Secretaría de Marina prepara un barco para transportar el resto del cargamento hacia territorio venezolano.
Brigada mexicana continuará en labores de rescate
Sheinbaum también informó que los 250 integrantes de la brigada de la Secretaría de la Defensa Nacional permanecerán en Venezuela para apoyar las operaciones de rescate.
La presidenta destacó que los elementos mexicanos lograron rescatar con vida a dos personas atrapadas bajo los escombros.
Asimismo, reconoció la participación de los Topos de México, quienes viajaron al país sudamericano gracias al apoyo de la aerolínea Volaris para sumarse a las labores de búsqueda.






