- La presidenta afirmó que México no aceptará injerencias ni volverá a regímenes de privilegios.
- Destacó reformas constitucionales para fortalecer soberanía, derechos sociales y democracia.
- Llamó a defender la historia nacional y el carácter social de la Carta Magna.
Mensaje de soberanía desde Querétaro
En la conmemoración del 109 aniversario de la Constitución de 1917, realizada en el Teatro de la República, en Querétaro, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que México no se somete a presiones externas ni renuncia a su independencia. Ante representantes de los poderes de la Unión, gobernadores y legisladores, aseguró que el país no volverá a ser colonia ni protectorado de ninguna nación y que nunca entregará sus recursos nacionales.
Historia constitucional y defensa del interés público
Durante su intervención, la mandataria hizo un repaso por las transformaciones históricas del país y el papel que han tenido las distintas constituciones en la consolidación de la soberanía y los derechos sociales. Señaló que cada etapa de cambio quedó plasmada en la Carta Magna como resultado de luchas populares y no como una simple formalidad jurídica.
En ese marco, recordó que su gobierno impulsó reformas constitucionales orientadas a reafirmar la independencia nacional y a rechazar cualquier intento de intervención extranjera en los asuntos internos del país.
Fin a los privilegios y recuperación del sentido social
Sheinbaum subrayó que México no regresará al modelo de privilegios que, dijo, predominó durante más de tres décadas, cuando se priorizó el interés privado sobre el público. Criticó prácticas como las condonaciones fiscales y sostuvo que la actual etapa busca recuperar el sentido social de la Constitución, con énfasis en la justicia, la igualdad y el bienestar colectivo.
Reformas impulsadas en la actual etapa
La presidenta destacó la aprobación de 22 reformas constitucionales y 50 reformas a leyes secundarias, entre ellas cambios al Poder Judicial, el fortalecimiento de la Guardia Nacional, el reconocimiento de pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, la reversión de la reforma energética de 2013 y el fortalecimiento de derechos como vivienda, igualdad sustantiva y programas de bienestar.
También mencionó reformas para combatir el nepotismo, limitar la reelección inmediata, proteger los maíces nativos y garantizar el derecho humano al agua.
Llamado a unidad y justicia social
Sheinbaum afirmó que México no se entiende sin su pueblo, al que describió como valiente y solidario. Señaló que la responsabilidad de la actual generación es defender la historia, cuidar la soberanía y convertir la justicia social en una realidad, principios que —dijo— deben guiar el rumbo del país.





