- Nueva York recordó a las cerca de 3 mil personas fallecidas en los atentados del 11 de septiembre de 2001.
- La NASA mostró cómo se vivió la tragedia desde la Estación Espacial Internacional.
- Ceremonias, tributos y símbolos de memoria marcaron este nuevo aniversario.
Homenaje en la zona cero
Nueva York recordó este 11 de septiembre a las cerca de tres mil víctimas de los atentados terroristas de 2001 con la tradicional ceremonia en el Memorial del 11-S. Durante el acto se leyeron los nombres de los fallecidos y se guardaron minutos de silencio en los momentos exactos en que los aviones impactaron contra las Torres Gemelas.
El recinto, que incluye dos estanques y un museo en el lugar donde se levantaban los rascacielos, permaneció cerrado al público general bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Autoridades como la gobernadora Kathy Hochul, el alcalde Eric Adams y exalcaldes como Michael Bloomberg y Rudy Giuliani encabezaron la ceremonia junto a familiares de las víctimas.
Ausencia presidencial en Nueva York
El presidente Donald Trump no participó en el homenaje en la ciudad, aunque sí encabezó un acto paralelo en el Pentágono, donde también se estrelló uno de los aviones secuestrados. Su ausencia en Nueva York reavivó el recuerdo de 2021, cuando fue el único expresidente que rechazó asistir a la conmemoración institucional de los 20 años del ataque.
El 11-S visto desde el espacio
La NASA recordó cómo el astronauta Frank Culbertson, único estadounidense en órbita aquel día, observó desde la Estación Espacial Internacional la columna de humo que se elevaba desde Manhattan. El propio Culbertson relató entonces: “Es horrible ver cómo sale humo de las heridas de tu propio país desde una perspectiva tan privilegiada”.
El astronauta registró imágenes y videos del ataque, describiendo la mezcla de conmoción y aislamiento que sintió al ser testigo a más de 300 kilómetros de la Tierra.
Tributo de la NASA a las víctimas
Para honrar a quienes perdieron la vida, la NASA puso en marcha la campaña “Banderas para Héroes y Familias”, enviando miles de pequeñas banderas estadounidenses en un vuelo del transbordador Endeavour y entregándolas después a familiares en 2002.
De igual manera, fragmentos de aluminio de las Torres Gemelas se integraron en instrumentos enviados a Marte, un tributo que mantiene vivo el recuerdo de las víctimas incluso fuera del planeta.





