• El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla insiste en que la Guardia Civil necesita armas de alto calibre para enfrentar al crimen organizado.
• La solicitud presentada hace más de seis meses continúa en revisión por la Secretaría de la Defensa Nacional.
• Cerca de 2 mil efectivos federales refuerzan la seguridad en el estado como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Gobierno estatal pide fortalecer el armamento policial
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que su administración mantiene gestiones con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para autorizar el uso de armas de alto calibre por parte de la Guardia Civil, con el fin de reforzar el combate al crimen organizado en la entidad.
Durante su conferencia semanal, el mandatario explicó que la solicitud fue enviada hace más de seis meses y que busca mejorar la capacidad operativa de los agentes estatales.
“Desde hace medio año pedimos a la Sedena autorización para el uso de armas colectivas. Son de alto calibre y ayudarán a que la Guardia Civil enfrente con mayor eficacia a los grupos delictivos”, señaló Ramírez Bedolla.
El gobernador añadió que la medida forma parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuyo propósito es recuperar la seguridad y restablecer la confianza ciudadana.
Refuerzo federal llega a zonas de mayor riesgo
Como parte de este plan, mil 980 elementos del Ejército y de la Guardia Nacional arribaron a Michoacán para apoyar las labores de seguridad. Los uniformados fueron recibidos en la 21ª Zona Militar, en Morelia, y serán desplegados en municipios con altos índices de violencia como Uruapan, Zamora, Morelia y Apatzingán.
El comandante Juan Bravo Velázquez explicó que la prioridad será combatir la extorsión, los secuestros y la presencia de grupos delictivos. “Nuestro compromiso es proteger a la población y restablecer el orden en las zonas más afectadas”, subrayó.
El despliegue forma parte del Operativo Paricutín, anunciado tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, hecho que detonó la intervención federal en la región.
Coordinación y revisión de estrategias
Ramírez Bedolla adelantó que esta semana Michoacán recibirá la visita del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, y del jefe de la Sedena, Ricardo Trevilla Trejo, con quienes revisará los avances del Plan Michoacán y las medidas para reforzar la seguridad estatal.
“Buscamos afinar la estrategia de coordinación y fortalecer el trabajo conjunto con las fuerzas federales”, señaló.
Municipios sin equipamiento adecuado
El mandatario reconoció que varios ayuntamientos aún no han gestionado los recursos necesarios para adquirir patrullas, chalecos y armamento para sus policías municipales.
“Algunos municipios siguen rezagados en licitaciones. Necesitamos que todos los cuerpos policiales estén equipados para responder de manera eficaz”, indicó.
Mientras tanto, los nuevos contingentes federales permanecerán en la entidad para mantener presencia en las zonas más conflictivas y respaldar a las fuerzas locales en sus tareas de vigilancia.





