• Teherán asegura haber atacado el complejo petroquímico de Jubail con misiles y drones
• Estados Unidos e Israel intensifican bombardeos sobre instalaciones energéticas iraníes
• Crece la tensión por ultimátum de Donald Trump y bloqueo del estrecho de Ormuz
Ataque a complejo petroquímico en Arabia Saudita
Irán afirmó que llevó a cabo un ataque con misiles y drones contra el complejo petroquímico de Jubail, en Arabia Saudita, considerado uno de los más grandes del mundo. De acuerdo con autoridades iraníes, la instalación habría sufrido daños significativos.
La ofensiva, según versiones difundidas por agencias vinculadas al gobierno iraní, fue ejecutada como respuesta a los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel contra infraestructura energética en territorio iraní.
Hasta el momento, Arabia Saudita no ha confirmado oficialmente los daños ni el ataque.
Bombardeos sobre infraestructura energética iraní
En paralelo, Estados Unidos e Israel realizaron ataques contra la isla de Jarg, principal terminal petrolera de Irán, por donde transita cerca del 90 % de sus exportaciones de crudo.
Los bombardeos habrían impactado instalaciones estratégicas como depósitos, radares y otros puntos clave, sin que se haya reportado un despliegue terrestre.
Asimismo, se registraron ataques en otras zonas del país, incluida Teherán, donde servicios de emergencia atendieron daños en áreas residenciales tras una ofensiva aérea.
Escalada militar y objetivos estratégicos
Israel confirmó que sus operaciones también alcanzaron complejos petroquímicos en el sur de Irán, donde, según su versión, se producían materiales utilizados en la fabricación de explosivos y componentes de misiles.
Entre los objetivos atacados se encuentran instalaciones vinculadas al yacimiento de gas de Pars Sur, considerado el más grande del mundo y compartido con Catar.
Estas acciones forman parte de una ofensiva más amplia iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán desde finales de febrero.
Ultimátum de Trump y presión internacional
La escalada ocurre a pocas horas de que venza el plazo impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Trump advirtió que, de no cumplirse esta exigencia, su país podría intensificar los ataques contra infraestructura clave iraní, incluyendo puentes y plantas eléctricas.
“Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, declaró el mandatario, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de un acuerdo de último momento.
En respuesta, Irán ha restringido el tránsito marítimo en el estrecho, permitiendo el paso solo a embarcaciones de países considerados aliados, lo que ha impactado los mercados energéticos globales.
Advertencias de Irán y riesgo regional
La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que, si Estados Unidos amplía sus ataques, la respuesta de Teherán podría extenderse más allá de la región.
El organismo militar aseguró que actuaría contra infraestructuras de Estados Unidos y sus aliados, lo que podría afectar el suministro de petróleo y gas durante años.
Además, autoridades iraníes señalaron que dejarán de limitar sus objetivos, incluyendo posibles ataques a instalaciones en países vinculados a Washington.
Movilizaciones y tensión interna en Irán
En medio del conflicto, miles de ciudadanos iraníes participaron en movilizaciones y formaron cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas y puentes para proteger estas infraestructuras ante posibles ataques.
Las protestas se replicaron en distintas ciudades y forman parte de una estrategia gubernamental para mostrar unidad frente a las amenazas externas.
Negociaciones en curso
Pese a la escalada, continúan los contactos diplomáticos entre Irán, Estados Unidos y mediadores regionales para alcanzar un posible alto el fuego temporal de 45 días.
Sin embargo, persisten las diferencias entre las partes, lo que mantiene la incertidumbre sobre una eventual desescalada del conflicto.





