• La cápsula Orión salió de la influencia gravitacional de la Luna y ya se dirige a la Tierra
• La misión rompió récord de distancia y marcó el regreso humano a la órbita lunar tras más de 50 años
• El amerizaje está previsto para el viernes frente a la costa de California
Fin del sobrevuelo lunar y regreso a casa
Los astronautas de la misión Artemis II iniciaron su trayecto de regreso a la Tierra luego de abandonar la influencia gravitacional de la Luna, marcando una fase clave en esta histórica misión espacial.
La cápsula Orión, en la que viajan Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, pasó del dominio gravitacional lunar al terrestre, lo que confirma el inicio del retorno.
El amerizaje está programado para el viernes a las 20:07 horas del este de Estados Unidos (00:07 GMT del sábado) en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego.
Una misión histórica para la exploración espacial
Artemis II se convirtió en la primera misión tripulada en orbitar la Luna en más de medio siglo, retomando la exploración humana del satélite natural desde las misiones Apolo.
Durante el sobrevuelo, la tripulación logró observar directamente la cara oculta de la Luna, una región que no es visible desde la Tierra, además de capturar imágenes inéditas de su superficie.
La misión también estableció un nuevo récord de distancia para vuelos tripulados, al superar los 406 mil kilómetros desde la Tierra, rebasando la marca impuesta por Apolo 13.
Observaciones únicas y fenómenos espaciales
Durante su recorrido, los astronautas experimentaron un periodo de aproximadamente 40 minutos sin comunicación con la Tierra al pasar detrás de la Luna, momento en el que pudieron observar tanto la salida como la puesta del planeta.
Además, presenciaron un eclipse solar desde el espacio, fenómeno que no fue visible desde la superficie terrestre, lo que permitió obtener registros únicos para la investigación científica.
La tripulación también realizó observaciones detalladas de la geografía lunar, incluyendo cráteres, flujos de lava antiguos y zonas cercanas a los polos.
Preparativos para el cierre de la misión
Tras completar el sobrevuelo, los astronautas continúan con maniobras de corrección de trayectoria para asegurar un retorno seguro, además de realizar pruebas técnicas y evaluaciones de los sistemas de la nave.
Una vez en la Tierra, serán trasladados para revisiones médicas y análisis posteriores al vuelo, como parte de los protocolos de seguridad de la misión.
Base para futuras misiones espaciales
Artemis II forma parte de una estrategia más amplia que busca sentar las bases para futuras misiones tripuladas, incluyendo el regreso a la superficie lunar y, posteriormente, la exploración humana de Marte.
La misión representa un paso clave para validar tecnologías, procedimientos y capacidades humanas necesarias para viajes de larga duración en el espacio profundo.






