• La mitad de la población mundial carece de acceso suficiente al agua por fallas estructurales
• El organismo advierte que políticas débiles frenan inversión y desarrollo económico
• Lanzan iniciativa global para llevar servicios hídricos a mil millones de personas hacia 2030
El acceso al agua se ha convertido en uno de los principales desafíos globales. El Banco Mundial advirtió que alrededor de 4 mil millones de personas enfrentan escasez hídrica debido a políticas deficientes, regulaciones débiles y sistemas públicos financieramente insostenibles.
Fallas estructurales agravan la escasez
De acuerdo con el organismo, la falta de claridad en las políticas y la debilidad institucional han limitado el desarrollo de sistemas hídricos eficientes, lo que a su vez ha desincentivado la inversión en el sector. Esta situación impacta directamente en la disponibilidad de agua para millones de personas en el mundo.
El problema es particularmente relevante en países en desarrollo, donde en los próximos 10 a 15 años más de mil 200 millones de jóvenes se incorporarán al mercado laboral, lo que incrementará la demanda de servicios básicos como el acceso al agua potable.
El agua, eje de la economía y el empleo
El Banco Mundial subraya que el agua es un recurso esencial no solo para la salud, sino también para los sistemas alimentarios, la generación de energía y cerca de mil 700 millones de empleos a nivel global.
“El agua es fundamental para el funcionamiento de las economías. Cuando los sistemas hídricos funcionan, los agricultores producen, las empresas operan y las ciudades atraen inversiones”, afirmó el presidente del organismo, Ajay Banga.
La falta de infraestructura y de gestión eficiente limita el crecimiento económico, ya que reduce la productividad y dificulta la atracción de capital privado.
Water Forward: estrategia para ampliar el acceso
Ante este panorama, el Banco Mundial, en coordinación con bancos multilaterales y organismos financieros, lanzó la iniciativa global Water Forward. Su objetivo es mejorar la seguridad hídrica de mil millones de personas para el año 2030.
El programa busca coordinar reformas, financiamiento y alianzas estratégicas para ampliar el acceso a servicios de agua confiables, además de fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos como sequías e inundaciones.
Como parte de este esfuerzo, el propio Banco Mundial se comprometió a garantizar el acceso al agua a 400 millones de personas, mientras que el resto de la meta dependerá de la participación de sus socios internacionales.
La iniciativa pretende no solo atender la crisis hídrica, sino también impulsar el desarrollo económico y la generación de empleo a través de sistemas más sólidos y sostenibles.






