- La CBP suspendió temporalmente la construcción del muro dentro del Parque Nacional Big Bend.
- Rodney Scott inspeccionará la zona para evaluar los efectos de las obras y escuchar a autoridades y habitantes locales.
- Ambientalistas y organizaciones locales advierten sobre posibles daños a la fauna, al Río Grande, al paisaje y al patrimonio arqueológico.
El gobierno de Donald Trump suspendió temporalmente las obras para construir un tramo del muro fronterizo dentro del Parque Nacional Big Bend, en Texas, mientras la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) evalúa el impacto de los trabajos sobre el ecosistema y consulta a autoridades y habitantes de la zona.
CBP revisará las obras en Big Bend
El comisionado de la CBP, Rodney Scott, informó que se detuvo toda actividad de construcción en el parque y anunció que realizará una inspección en el lugar para evaluar directamente los trabajos.
Scott señaló que la agencia mantiene el compromiso de reforzar la seguridad fronteriza, pero también de proteger espacios naturales considerados patrimonio nacional.
La suspensión ocurre después de las críticas de organizaciones ambientalistas, autoridades locales y algunos legisladores republicanos por el ingreso de maquinaria pesada y las modificaciones realizadas en el terreno.
Advierten daños a fauna y acceso al Río Grande
Organizaciones defensoras del medio ambiente han advertido que la construcción de una barrera física podría afectar de manera permanente los ecosistemas de la región y limitar el acceso al Río Grande.
Entre las especies que podrían resultar afectadas se encuentran jaguares, osos negros, borregos cimarrones y antílopes, debido a que el muro podría interrumpir sus rutas naturales de desplazamiento.
Los opositores también sostienen que el terreno accidentado y remoto de Big Bend ya representa un obstáculo natural para quienes intentan cruzar irregularmente la frontera, por lo que cuestionan la necesidad de levantar una barrera en esa zona.
Proyecto contempla infraestructura adicional
De acuerdo con una demanda presentada recientemente en Texas, el proyecto contempla la construcción de aproximadamente 62 millas de muro primario en la frontera con México.
Los trabajos incluirían excavaciones, nivelación del terreno, caminos de patrullaje, áreas para almacenar materiales, sistemas de drenaje, torres de vigilancia, cámaras, sensores y sistemas de iluminación.
Los demandantes argumentan que estas obras podrían causar daños irreversibles al entorno natural y al patrimonio arqueológico de la zona, además de afectar las actividades turísticas relacionadas con el Río Grande.
Proyecto enfrenta oposición en Texas
La construcción también ha generado cuestionamientos entre autoridades republicanas. El senador por Texas John Cornyn pidió al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, consultar con las autoridades locales antes de continuar con las obras.
Asimismo, el jefe del Departamento del Alguacil del condado de Terrell, Thaddeus Cleveland, quien fue agente de la Patrulla Fronteriza durante 26 años, manifestó que algunas barreras pueden ser útiles, pero cuestionó las previstas para su condado.
La pausa anunciada por la CBP no representa, por ahora, la cancelación definitiva del proyecto. La agencia realizará una evaluación del terreno antes de determinar los siguientes pasos.





