• La Casa Blanca advierte que EE.UU. intensificará acciones si Irán no acepta un acuerdo
• Washington afirma que el diálogo sigue activo, pese al rechazo iraní al plan de paz
• Teherán plantea sus propias condiciones, incluyendo soberanía sobre el estrecho de Ormuz
El gobierno de Estados Unidos endureció su postura frente a Irán al advertir que podría intensificar sus acciones militares si no se logra un acuerdo para frenar el conflicto en Medio Oriente. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente Donald Trump está dispuesto a escalar la respuesta si Teherán no modifica su posición.
Durante una conferencia de prensa, la funcionaria aseguró que el mandatario estadounidense “no fanfarronea” y que tomará medidas contundentes en caso de que Irán incurra en un error de cálculo. Según explicó, Washington considera que el escenario actual le es favorable en términos militares.
Presión y diálogo simultáneos
Pese al tono firme, la Casa Blanca sostuvo que las negociaciones con Irán continúan. Leavitt aseguró que el diálogo no se ha interrumpido y que sigue siendo productivo, incluso después de que medios iraníes informaran sobre el rechazo a una propuesta estadounidense para alcanzar la paz.
La vocera también matizó que parte de la información difundida sobre el plan de Washington no es completamente precisa, ya que —dijo— algunos reportes contienen elementos reales, pero no reflejan en su totalidad el contenido de la propuesta.
El plan de paz y el rechazo de Irán
De acuerdo con reportes internacionales, Estados Unidos presentó un plan con varios puntos clave relacionados con el programa nuclear iraní, el desarrollo de misiles balísticos y la seguridad de rutas energéticas estratégicas.
Uno de los temas centrales es el estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial y que ha registrado afectaciones desde el inicio del conflicto.
Irán habría rechazado la propuesta al considerarla excesiva y, en respuesta, planteó sus propias condiciones. Entre ellas destacan el cese total de ataques por parte de Estados Unidos e Israel, compensaciones por daños y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho.
Escenario de alta tensión
El cruce de posturas refleja un momento de alta tensión, en el que ambas naciones combinan mensajes de presión con intentos de negociación. Mientras Washington insiste en que mantiene ventaja militar, Teherán busca reposicionar los términos del eventual acuerdo.
El desarrollo de estas conversaciones podría definir el rumbo del conflicto en la región y el equilibrio geopolítico en uno de los puntos más estratégicos para el suministro energético global.





