- Estados Unidos envió una flota naval encabezada por el portaaviones Abraham Lincoln
- Trump exige un acuerdo nuclear y advierte que un nuevo ataque sería “mucho peor”
- Irán responde que está dispuesto al diálogo, pero amenaza con una defensa “como nunca antes”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la flota naval enviada a Medio Oriente se encuentra lista para actuar contra Irán con rapidez y, de ser necesario, con violencia, al tiempo que lanzó un ultimátum para que Teherán acceda a negociar un acuerdo nuclear sin armas atómicas.
Advertencia directa desde la Casa Blanca
En un mensaje difundido en su red social Truth Social, Trump afirmó que la flota estadounidense está “lista, dispuesta y capacitada” para cumplir su misión, comparando la situación con la operación realizada previamente en Venezuela. Señaló que espera que Irán se siente “pronto” a la mesa de negociaciones para alcanzar un acuerdo “justo y equitativo”, subrayando que no aceptará la existencia de armas nucleares.
El mandatario advirtió que “el tiempo se acaba” y recordó que una negativa previa de Irán derivó en una operación militar estadounidense durante la guerra de doce días iniciada por Israel en junio de 2025. Afirmó que un nuevo ataque sería considerablemente más severo.
Despliegue militar en Medio Oriente
Trump confirmó que un amplio contingente de la Armada de Estados Unidos, encabezado por el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln, se dirige a la región con rapidez y determinación. Indicó que el despliegue es incluso mayor al realizado en Venezuela a inicios de enero y que se mantiene pese a que las protestas internas en Irán han disminuido.
El envío de la flota fue ordenado tras las manifestaciones registradas desde finales de diciembre de 2025, que fueron reprimidas de manera violenta por el régimen iraní.
Irán advierte respuesta sin precedentes
En respuesta, el gobierno de Irán señaló que está dispuesto a un diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos, pero advirtió que, si se ve acorralado, se defenderá y responderá “como nunca antes”.
Desde su misión ante la ONU, Teherán recordó que las guerras emprendidas por Estados Unidos en Afganistán e Irak implicaron un alto costo económico y miles de vidas estadounidenses, y subrayó que no negociará bajo amenazas militares.
Rechazo a negociar bajo presión
Autoridades iraníes reiteraron que la diplomacia no puede imponerse mediante advertencias bélicas. El canciller Abbas Araqchi afirmó que Irán no se sentará a negociar mientras exista una amenaza directa de uso de la fuerza, aunque mantiene contactos con países de la región para reducir la escalada.
Mientras tanto, Estados Unidos no descartó nuevas acciones militares y mantiene su exigencia de un acuerdo que limite el programa nuclear iraní, el cual Teherán insiste en que tiene fines exclusivamente pacíficos.





