• Casa Blanca asegura que “las hostilidades han cesado” tras el alto el fuego
• Decisión permite a Trump esquivar el plazo legal para pedir autorización al Congreso
• Persisten críticas por mantener presencia militar y considerar a Irán una amenaza
La Casa Blanca informó al Congreso de Estados Unidos que las hostilidades con Irán han concluido, en una decisión que coincide con el vencimiento del plazo legal para solicitar autorización legislativa para continuar la guerra iniciada el 28 de febrero.
En una carta oficial, el presidente Donald Trump sostuvo que “las hostilidades han cesado”, argumentando que desde el alto el fuego alcanzado a inicios de abril no se han registrado enfrentamientos directos entre ambas naciones. Esta postura permite a su administración evitar, en los hechos, la obligación de pedir aprobación al Congreso bajo la Ley de Poderes de Guerra de 1973.
Justificación legal y controversia política
El gobierno estadounidense defiende que, al no existir combates activos, el plazo de 60 días establecido por la ley no aplica. Sin embargo, esta interpretación ha sido cuestionada por legisladores y especialistas, quienes sostienen que el marco legal no contempla pausas derivadas de treguas o ceses al fuego.
Mientras tanto, fuerzas militares de Estados Unidos continúan desplegadas en la región y se mantiene el bloqueo sobre exportaciones iraníes, lo que para críticos constituye una forma de hostilidad activa.
Reacciones en el Congreso
La decisión ha generado división política en Washington. Legisladores demócratas han señalado que el Ejecutivo está eludiendo sus obligaciones constitucionales, al considerar que el conflicto no ha terminado realmente.
Algunos republicanos también han expresado reservas sobre la falta de participación del Congreso en una decisión de esta magnitud, aunque el liderazgo del partido ha evitado impulsar una votación para autorizar o frenar la intervención.
Conflicto latente pese a la tregua
Aunque la administración estadounidense insiste en que se ha alcanzado una fase de desescalada, el propio Trump reconoció en su mensaje que Irán sigue representando un riesgo para la seguridad nacional.
“A pesar del éxito de las operaciones de Estados Unidos contra el régimen iraní y de los continuos esfuerzos por lograr una paz duradera, la amenaza que Irán representa para Estados Unidos y nuestras Fuerzas Armadas sigue siendo significativa”, afirmó.
El conflicto, que ha tenido impacto en los mercados energéticos y en la estabilidad regional, permanece en un punto de tensión, con la posibilidad de reactivarse si fracasan los esfuerzos diplomáticos.





