Este martes, las Naciones Unidas informaron la suspensión de la distribución de alimentos en Rafah, debido a la escasez de suministros y la situación de inseguridad en la ciudad del sur de Gaza.
Se indicó que ningún camión había ingresado en los últimos dos días a través del muelle flotante establecido por Estados Unidos.

Aunque no se proporcionaron cifras exactas, se estima que hay varios miles de personas en Rafah después de la intensa ofensiva lanzada por las fuerzas israelíes el 6 de mayo. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) también alertó sobre la escasez de alimentos en el centro de Gaza.
Abeer Etefa, portavoz del PMA, advirtió que las operaciones humanitarias en Gaza están al borde del colapso. Destacó la necesidad urgente de grandes cantidades de alimentos y suministros para evitar condiciones de hambruna.
La situación humanitaria en Gaza se ha deteriorado significativamente desde que Israel inició su incursión en Rafah. El cruce de Rafah con Egipto, controlado por el ejército israelí, permanece cerrado desde entonces, dificultando el acceso de los trabajadores de ayuda. Se ha observado una disminución drástica en la entrada de suministros, lo que agrava aún más la crisis.
UNRWA, la principal agencia de refugiados palestinos, anunció la suspensión de la distribución de ayuda en Rafah, citando la falta de suministros como la razón principal.
Etefa explicó que el PMA suspendió la distribución en Rafah debido a la falta de reservas. Aunque continúan las operaciones en el centro de Gaza, advirtió que los suministros se agotarán en pocos días si no se recibe ayuda adicional.
La ONU estima que alrededor de 1.1 millones de personas en Gaza, casi la mitad de la población, están en riesgo de sufrir niveles catastróficos de hambre, lo que pone al territorio al borde de la hambruna.
Además, la solicitud del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional de emitir órdenes de arresto contra líderes israelíes y del grupo palestino Hamas ha aumentado la tensión. Esta situación agrava el aislamiento de Israel, con países europeos como Bélgica, Eslovenia y Francia respaldando la medida del fiscal. Sin embargo, Estados Unidos sigue apoyando a Israel y critica la decisión de la CPI.
La guerra en Gaza ha generado una crisis humanitaria sin precedentes, exacerbada por la falta de suministros y la inseguridad en la región.





