• El país sube del lugar 25 al 19 en el ranking global de inversión extranjera de Kearney
• Nearshoring y cadenas de suministro fortalecen su atractivo pese a la incertidumbre global
• Persisten retos en innovación, regulación y certeza jurídica para consolidar inversiones
La economía mexicana avanzó en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa 2026 de Kearney, al escalar seis posiciones y colocarse en el lugar 19 a nivel mundial. Con este resultado, también mejoró su posición entre los mercados emergentes, al pasar del sexto al quinto sitio.
Este avance representa el tercer año consecutivo en el que México se mantiene dentro del ranking, luego de haber quedado fuera entre 2020 y 2023. La mejora se atribuye principalmente a una percepción más favorable sobre la facilidad para hacer negocios, el nivel de capacitación de la fuerza laboral y el desempeño económico del país.
Impulso del nearshoring y entorno internacional
El contexto global ha favorecido el posicionamiento de México, especialmente por la tendencia hacia el nearshoring y la relocalización de cadenas de suministro en Norteamérica. Esta dinámica ha fortalecido la competitividad del país frente a otros mercados, incluso en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
Además, México mantiene ventajas frente a choques externos, lo que lo consolida como un destino atractivo para la inversión. La integración regional con Estados Unidos y Canadá continúa siendo un factor clave en esta tendencia.
Sectores estratégicos y oportunidades
Entre las industrias con mayor potencial para atraer inversión destacan telecomunicaciones, sector aeroespacial y de defensa, transporte, tecnologías de la información, salud, farmacéutica, servicios financieros, construcción y comercio.
Estas áreas concentran el interés de inversionistas que buscan aprovechar la ubicación estratégica del país y su capacidad productiva.
Retos para consolidar el crecimiento
A pesar del avance, persisten desafíos que México deberá atender para sostener y ampliar su atractivo. Entre ellos destacan la necesidad de fortalecer la innovación tecnológica, mejorar la eficiencia regulatoria y elevar el desempeño de la economía interna.
Asimismo, se subraya la importancia de garantizar mayor certeza jurídica para los inversionistas, asegurando la protección de sus derechos, inversiones y propiedades.
Perspectivas y confianza de inversionistas
El informe también revela que el 88% de los inversionistas planea incrementar sus inversiones en los próximos años, lo que refleja un entorno de confianza creciente a nivel global. Sin embargo, en el corto plazo se mantienen preocupaciones relacionadas con riesgos geopolíticos, condiciones macroeconómicas e inestabilidad política en algunos mercados.
Factores como la capacidad tecnológica, la calidad de la infraestructura, la eficiencia de los procesos legales y la participación en acuerdos comerciales serán determinantes para definir el destino de futuras inversiones.





