- La Sedena envió 300 elementos del Ejército a Sinaloa para fortalecer las operaciones de seguridad en zonas consideradas prioritarias.
- Los militares llegaron a Mazatlán en dos aviones Boeing 737 de la Fuerza Aérea Mexicana, procedentes de la Base Aérea Militar de Santa Lucía.
- El despliegue coincide con la llegada de Graciela Domínguez a la gubernatura interina, en un contexto marcado por enfrentamientos entre grupos delictivos y un repunte de homicidios.
Nuevo contingente militar llega al estado
La Secretaría de la Defensa Nacional informó este martes 25 de agosto sobre el envío de 300 elementos del Ejército Mexicano a Sinaloa, con el objetivo de reforzar las tareas de seguridad y ampliar la presencia de las fuerzas federales en la entidad.
De acuerdo con la dependencia, los militares partieron alrededor de las 10:30 horas desde la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el Estado de México.
El contingente fue trasladado a Sinaloa en dos aeronaves Boeing 737 de transporte pesado de la Fuerza Aérea Mexicana, que aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán.
Los elementos se incorporarán a las operaciones que actualmente realiza la Novena Zona Militar.
Patrullajes y vigilancia en zonas prioritarias
La Sedena informó que los nuevos efectivos participarán en patrullajes, reconocimientos terrestres y acciones disuasivas en áreas consideradas prioritarias por las autoridades.
Las tareas tendrán como finalidad fortalecer la vigilancia, inhibir actividades delictivas y apoyar las operaciones contra organizaciones criminales que operan en el estado.
La dependencia señaló que las acciones también estarán orientadas a contribuir a la detención de líderes y otros generadores de violencia.
El despliegue se realizará en coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno, de acuerdo con las necesidades operativas de cada región.
Operativo se realizará bajo protocolos de uso de la fuerza
La Secretaría de la Defensa Nacional indicó que las operaciones se llevarán a cabo conforme al marco jurídico vigente y bajo las disposiciones establecidas en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza.
Asimismo, aseguró que los elementos actuarán con respeto a los derechos humanos durante las labores de seguridad.
El nuevo contingente se sumará al personal militar que ya se encuentra desplegado en Sinaloa como parte de las estrategias federales para contener la violencia.
Refuerzo ocurre durante el relevo en la gubernatura
El despliegue militar se anunció el mismo día en que Graciela Domínguez Nava asumió como gobernadora interina de Sinaloa, después de que el Congreso estatal aprobara la nueva licencia por tiempo indefinido solicitada por Rubén Rocha Moya.
El cambio en el Poder Ejecutivo estatal ocurre en medio de un escenario complejo para la entidad, tanto en materia de seguridad como en el ámbito político.
Domínguez Nava asumió el cargo con el respaldo de la mayoría de los legisladores locales, mientras representantes de la oposición cuestionaron el proceso de designación.
Violencia mantiene en alerta a Sinaloa
Sinaloa continúa enfrentando una ola de violencia vinculada con la disputa entre grupos criminales que forman parte de distintas facciones del Cártel de Sinaloa.
El conflicto se intensificó después de las detenciones de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López en Estados Unidos, en julio de 2024.
Durante el fin de semana se reportaron 14 homicidios en distintos puntos de Mazatlán y Culiacán, lo que colocó a Sinaloa entre las entidades con mayor número de asesinatos registrados durante ese periodo.
Ante este escenario, las autoridades federales mantienen operaciones para contener a los grupos delictivos y recuperar condiciones de seguridad.
Sedena busca fortalecer capacidad operativa
Con la llegada de los 300 militares, el gobierno federal busca aumentar la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad en las zonas consideradas de mayor riesgo.
Los nuevos elementos se integrarán a los operativos existentes y realizarán tareas de vigilancia, reconocimiento y disuasión.
La estrategia contempla mantener la coordinación entre Ejército, autoridades estatales, municipales y otras instituciones de seguridad para combatir a los grupos criminales y reducir los niveles de violencia en Sinaloa.





