- La economía mundial ha soportado mejor de lo esperado el impacto de la crisis energética, aunque persisten riesgos derivados de la deuda, la inflación y las tensiones comerciales.
- Un nuevo incremento en los precios del petróleo podría complicar la lucha contra la inflación y prolongar las políticas monetarias restrictivas de los bancos centrales.
- La inversión en inteligencia artificial ofrece un impulso al crecimiento, principalmente en Estados Unidos, pero sus beneficios aún son desiguales entre las distintas economías.
Economía global mantiene el ritmo pese a los obstáculos
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, afirmó que la economía mundial ha mostrado una capacidad de resistencia importante frente a un entorno internacional marcado por elevados niveles de deuda, inflación persistente y tensiones comerciales.
Durante una conferencia con periodistas, Georgieva señaló que los riesgos para las perspectivas económicas están más equilibrados que hace algunos meses, aunque todavía existe una mayor probabilidad de que el escenario se deteriore.
La funcionaria comparó la situación de la economía mundial con un barco que enfrenta una tormenta, debido a la combinación de factores que actualmente presionan el crecimiento.
Entre los principales riesgos identificó el incremento de las presiones fiscales, el aumento de los rendimientos de los bonos y la dificultad de algunos países para financiar sus crecientes niveles de deuda.
El suministro de energía sigue bajo presión
Georgieva destacó que la economía internacional ha enfrentado mejor de lo previsto el choque energético relacionado con la guerra en Irán y las interrupciones en el suministro a través del estrecho de Ormuz.
La respuesta de los mercados ha sido favorecida por el uso de reservas estratégicas de petróleo y gas, un aumento de la oferta energética procedente de regiones fuera del Golfo Pérsico, una menor demanda y una mayor participación de fuentes renovables.
En algunos países también se ha recurrido nuevamente a la generación eléctrica mediante carbón para compensar parte de la reducción en la disponibilidad de hidrocarburos.
Sin embargo, la directora gerente del FMI advirtió que estas medidas no eliminan el riesgo. Las reservas de petróleo y gas están disminuyendo y la llegada del invierno en el hemisferio norte podría aumentar considerablemente la demanda de gas y combustibles.
Petróleo caro podría frenar la reducción de la inflación
Uno de los principales riesgos para los próximos meses es un nuevo aumento en el precio internacional del petróleo.
Georgieva explicó que un repunte energético podría generar nuevas presiones inflacionarias y dificultar el proceso de desinflación que llevan adelante varias economías.
Ante un escenario de inflación persistente, los bancos centrales podrían verse obligados a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo.
Esto tendría consecuencias especialmente importantes para los gobiernos con altos niveles de endeudamiento, ya que el costo de refinanciar y pagar sus obligaciones aumentaría, reduciendo al mismo tiempo su margen para impulsar el crecimiento mediante el gasto público.
Inteligencia artificial se convierte en contrapeso
Mientras el sector energético genera presiones sobre la economía, la inversión en inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales factores de impulso para la actividad mundial.
Estados Unidos concentra buena parte de esta inversión, especialmente en infraestructura tecnológica, centros de datos y equipos especializados.
De acuerdo con Georgieva, este proceso está contribuyendo a sostener los beneficios empresariales y el gasto de los consumidores estadounidenses.
La tendencia también comienza a extenderse a otros países, donde aumenta la construcción de centros de datos y la demanda de infraestructura y hardware relacionados con la inteligencia artificial.
No obstante, los beneficios de este fenómeno no son iguales para todas las economías. Su impacto depende, entre otros factores, de la exposición de cada país a las interrupciones energéticas, su situación macroeconómica y su posición dentro de las cadenas de suministro tecnológicas.
FMI identifica los principales riesgos para los próximos meses
La directora gerente del organismo señaló que las autoridades económicas deben prestar especial atención al aumento de las presiones fiscales y a un posible estancamiento en la reducción de la inflación.
El incremento de los rendimientos de los bonos constituye una señal de preocupación, particularmente para los países que enfrentan elevados niveles de deuda y mayores costos de financiamiento.
Georgieva también subrayó que el crecimiento mundial continúa siendo menor de lo deseable y que persisten diferencias importantes entre las distintas economías.
Por ello, el FMI considera necesario fortalecer la resiliencia de los países frente a nuevos choques y, al mismo tiempo, crear condiciones que permitan acelerar el crecimiento económico y reducir las brechas entre regiones.




