• Más del 60% del cuerpo de agua está cubierto por lirio, lo que pone en riesgo su ecosistema
• Comerciantes y lancheros reportan pérdidas por la caída del turismo
• Jornadas de limpieza no han sido suficientes para contener la expansión de la planta
La Laguna de Zumpango, en el Estado de México, atraviesa una nueva crisis ambiental. Más del 60% de su superficie está invadida por lirio acuático, una planta que absorbe grandes volúmenes de agua y amenaza con provocar una desecación similar a la registrada en 2022.
Durante la temporada de lluvias de 2024, la laguna alcanzó el 70% de su capacidad gracias al desfogue de presas como Madín, La Concha y el Lago de Guadalupe, según la Comisión de Agua del Estado de México (CAEM). Sin embargo, la presencia de semillas y restos de lirio seco permitió que la planta volviera a expandirse desde la zona oriente, cubriendo hoy la mayor parte del cuerpo de agua.
Esta situación ha impactado directamente en la economía local. Más de 200 comerciantes y al menos 10 lancheros, que ofrecen paseos hacia la isla de la Virgen, han visto disminuir la afluencia de visitantes. Las lanchas, que cobran entre 400 y 800 pesos por viaje, tienen dificultades para navegar entre la densa vegetación.
“Ya no se vende nada. La gente llega, ve que hay más lirio que agua y se va. Yo mejor me voy a vender a los tianguis”, comentó Feliciano Rivera, vendedor de souvenirs.
A pesar de los esfuerzos de limpieza realizados por el gobierno municipal y la Secretaría del Agua, que organizaron varias jornadas en 2024 para retirar toneladas de lirio, la expansión de la planta continúa sin control. Los pobladores piden mayor intervención para evitar que la laguna colapse nuevamente.





