- Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra infraestructura militar en Irán y posiciones de Hizbulá en Líbano.
- La ofensiva incluye bombardeos en Teherán, Isfahán y suburbios de Beirut, además de incursiones terrestres en el sur libanés.
- El conflicto ya suma cientos de muertos, miles de heridos y cientos de miles de desplazados en la región.
Israel amplía su ofensiva militar en Irán y Líbano
El Ejército de Israel anunció una nueva serie de ataques a gran escala contra objetivos estratégicos en Irán y posiciones del grupo chií Hizbulá en Líbano, en medio de la creciente escalada del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con fuentes militares israelíes, las operaciones incluyeron bombardeos contra infraestructura del régimen iraní en ciudades como Teherán, Isfahán y otras zonas del centro y sur del país. También se registraron ataques contra suburbios del sur de Beirut, donde se ubican instalaciones vinculadas a Hizbulá.
Las fuerzas israelíes señalaron que la ofensiva forma parte de la guerra iniciada junto con Estados Unidos contra Irán y tiene como objetivo debilitar las capacidades militares del régimen y de sus aliados en la región.
Ataques contra bases militares y producción de armas
Según el Ejército israelí, durante las últimas horas su fuerza aérea alcanzó cerca de 400 objetivos militares en territorio iraní, incluidos lanzadores de misiles balísticos, instalaciones de producción de armamento y centros logísticos.
Entre los blancos también se encuentran depósitos de combustible en Teherán y zonas cercanas, atacados por primera vez en el conflicto. Los bombardeos provocaron al menos cuatro muertes, generaron una nube tóxica en la capital iraní y obligaron a las autoridades a limitar la venta de gasolina a 20 litros diarios por persona.
Además, Israel aseguró haber bombardeado previamente el cuartel general de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria iraní, desde donde se coordinan operaciones con misiles balísticos y drones.
Incursión terrestre en el sur del Líbano
Paralelamente a los ataques aéreos, el Ejército israelí informó que tropas de la 36ª División iniciaron una incursión en el sur del Líbano con el objetivo de localizar y destruir infraestructura militar y combatientes de Hizbulá.
Antes de la entrada de las fuerzas terrestres, Israel realizó intensos bombardeos aéreos y ataques desde tierra contra múltiples objetivos en la zona.
En Beirut, también fueron bombardeados los suburbios del sur de la capital, conocidos como Dahieh, donde se ubican instalaciones de Al Qard Hasan, una entidad financiera vinculada al movimiento chií.
Crisis humanitaria y aumento de víctimas
La ofensiva israelí en Líbano ha provocado un fuerte impacto humanitario. Autoridades libanesas informaron que el número de muertos por los bombardeos ascendió a 486, mientras que más de mil 300 personas han resultado heridas.
Además, alrededor de 600 mil habitantes han tenido que abandonar sus hogares desde el inicio de la campaña militar, lo que agrava la crisis humanitaria en el país.
El conflicto también ha dejado víctimas en otros países de la región debido al intercambio de ataques con misiles y drones.
Ataques y tensiones en el Golfo Pérsico
Irán respondió con una nueva oleada de ataques con misiles y drones contra Israel y contra instalaciones militares y estratégicas en varios países del Golfo.
En Baréin, un dron impactó en la isla de Sitra y dejó al menos 32 civiles heridos, incluidos cuatro en estado grave. El ataque coincidió con otro incidente contra una refinería operada por la empresa BAPCO Energies.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos informó haber interceptado 12 misiles y 17 drones lanzados por Irán, mientras Turquía reportó que restos de un misil iraní interceptado por sistemas de defensa de la OTAN cayeron en la provincia de Gaziantep sin causar víctimas.
La escalada militar ha elevado las tensiones en toda la región y mantiene en alerta a varios países ante el riesgo de una expansión del conflicto en Medio Oriente.





