• FMI prevé que México tendrá la inflación más alta entre economías clave de América en 2026
• Crecimiento económico del país será menor frente a Estados Unidos y Canadá
• Guerra elevará costos globales y afectará principalmente a poblaciones vulnerables
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el conflicto en Medio Oriente tendrá efectos económicos globales, con impactos diferenciados en América, donde México figura entre los países más afectados por un aumento en la inflación y un menor crecimiento económico.
De acuerdo con las proyecciones del organismo, la inflación en México podría cerrar 2026 en 3.9 %, por encima de lo estimado para Estados Unidos, con 2.8 %, y Canadá, con 2.5 %. Este incremento estaría impulsado por el encarecimiento de combustibles, alimentos y otros insumos clave.
Mayor presión inflacionaria en la región
El FMI señaló que ningún país logrará evitar el impacto inflacionario derivado del conflicto, ya que el alza en los precios de materias primas se trasladará a diversos sectores. Esto implicará mayores costos en transporte, energía y bienes básicos.
El organismo advirtió que esta situación afectará con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos, que enfrentarán dificultades para cubrir gastos esenciales en un contexto de precios elevados.
Crecimiento económico limitado
En materia de crecimiento, México también se ubicará por debajo de otras economías de la región. Las estimaciones apuntan a un avance de 1.6 %, frente al 2.3 % proyectado para Estados Unidos y 1.5 % para Canadá.
Este escenario refleja un entorno de recuperación más débil, influido por la incertidumbre internacional y las presiones inflacionarias.
Riesgos globales e incertidumbre
El FMI subrayó que los riesgos económicos han aumentado debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y la estabilidad del alto el fuego. Incluso en un escenario de paz, los efectos podrían prolongarse por daños en infraestructura y disrupciones en cadenas de suministro.
El organismo planteó distintos escenarios: desde un impacto moderado con desaceleración económica hasta uno más severo, donde el crecimiento global podría caer a niveles cercanos al 2 %, lo que implicaría recesión para algunos países.
Impacto en países vulnerables
Además de América, regiones como África Subsahariana y Asia podrían enfrentar consecuencias más graves, especialmente aquellas economías dependientes de importaciones de energía y alimentos.
El FMI alertó que millones de personas podrían caer en condiciones de inseguridad alimentaria debido al aumento de precios y la reducción de apoyos internacionales.
Recomendaciones económicas
Ante este panorama, el organismo recomendó a los países con mayor margen fiscal utilizarlo con cautela, mientras que aquellos con menor capacidad deberán ajustar sus políticas fiscales y monetarias.
También sugirió que las economías exportadoras de energía administren cuidadosamente sus ingresos extraordinarios, especialmente si enfrentan altos niveles de deuda o debilidad estructural.
Finalmente, el FMI enfatizó que contener los efectos inflacionarios requerirá medidas firmes, incluso si esto implica un costo en la actividad económica, con el objetivo de evitar que el aumento de precios se vuelva persistente.






