• Refinería funcionaba con fachada legal y sin permisos visibles en Coatzacoalcos
• El gobierno federal decomisó más de 500 mil litros de crudo
• Rocío Nahle asegura que era una mezcladora, no una refinería
Aseguran planta clandestina que operó seis años en Coatzacoalcos, Veracruz
Una planta ilegal dedicada al almacenamiento y procesamiento de hidrocarburos operó desde 2019 en Coatzacoalcos, Veracruz, sin ser detectada por las autoridades. Funcionaba bajo la razón social Energía Ecorenovable S.A. de C.V., sin mostrar permisos visibles y con una fachada que simulaba el tratamiento de residuos industriales.
Construcción sin permisos ni supervisión
El terreno donde fue instalada la planta estaba cubierto de vegetación hasta 2017. En 2019, se deforestó la zona y comenzó la construcción. Imágenes satelitales muestran camiones, maquinaria y estructuras industriales en el predio, ubicado junto a una torre de alta tensión, sin señalamientos oficiales ni registro de permisos.
Infraestructura creció sin regulación
Entre 2020 y 2024, el sitio se transformó con bardas de concreto, cámaras de vigilancia, contenedores de gran tamaño y carteles de advertencia. La planta operaba sin pavimentación ni rótulos con su nombre. En marzo de 2024, se registró la presencia continua de pipas y tráileres, así como la instalación de un contenedor presuntamente para almacenar combustible.
Contratación de personal especializado
Desde 2017, la empresa publicó vacantes en redes sociales para contratar químicos con experiencia en análisis y manejo de gases. Los aspirantes debían enviar su currículum a Valentina Dionicio, identificada como apoderada legal de la compañía.
Operativo federal y decomiso
El 18 de junio de 2025, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, dirigida por Omar García Harfuch, aseguró la planta. Informó que el lugar era usado de forma ilegal para almacenar diésel, aceites y combustóleo. En el operativo se incautaron más de 500 mil litros de crudo.
Postura del gobierno estatal
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, negó que se tratara de una refinería y aseguró que era una “mezcladora de aceites”. Explicó que el sitio no cumplía con los requisitos técnicos para ser considerado una planta de refinación y afirmó que la supervisión de este tipo de instalaciones corresponde al gobierno federal.
Nahle indicó que la investigación está a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR) y evitó confirmar si la empresa contaba con permisos municipales. Agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum, al secretario Harfuch y a la FGR por su trabajo contra el robo de combustibles.






