- Conflictos bélicos y tensiones comerciales frenan el crecimiento global
- El WEF prevé una posible década de bajo desarrollo económico
- China y la tecnología, claves para revertir el estancamiento mundial
El presidente del Foro Económico Mundial (WEF), Borge Brende, advirtió este martes que el mundo atraviesa su escenario geopolítico y económico más complejo en décadas, una situación que ya está afectando el crecimiento global.
“Estamos ante el entorno más complicado de los últimos tiempos”, señaló Brende en el marco de la reunión anual del WEF en Tianjin, conocida como el “Davos de verano”. Agregó que, si no se reactiva el crecimiento, el mundo podría enfrentar una década de bajo desarrollo económico.
Crecimiento en riesgo por conflictos y aranceles
La advertencia llega en medio de un panorama marcado por la guerra en Ucrania, el conflicto entre Irán e Israel, y las nuevas tensiones comerciales impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien reactivó una guerra arancelaria que amenaza el comercio global.
El Banco Mundial ya redujo su pronóstico de crecimiento global para 2025 del 2.7 % al 2.3 %, mientras que el Fondo Monetario Internacional hizo un ajuste similar. Borge Brende explicó que aún es pronto para medir el impacto total de los aranceles, ya que las negociaciones siguen en curso, pero reconoció que podrían tener efectos “muy negativos” para la economía.
China, pieza clave para el crecimiento
En este escenario, China juega un papel fundamental. A pesar de su debilitado consumo interno y los efectos prolongados de la crisis inmobiliaria, el WEF estima que el país podría aportar cerca del 30 % del crecimiento económico mundial este año.
Borge Brende destacó los esfuerzos del gobierno chino para reorientar su economía hacia el comercio digital, los servicios y un mayor consumo interno. Entre las medidas adoptadas están la reducción de tasas de interés y la eliminación de restricciones a la compra de vivienda.

Tecnología como motor alternativo
El líder del WEF también subrayó que, aunque el comercio ha sido tradicionalmente el principal motor del crecimiento económico, las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, podrían desempeñar ese rol en el futuro.
“Las innovaciones tecnológicas pueden ofrecer el impulso de productividad necesario para evitar una década de crecimiento lento”, aseguró.
Brende concluyó que el mundo enfrenta un cambio de modelo económico y que el desafío actual requiere adaptarse con estrategias que combinen comercio, innovación y cooperación internacional.





