• Los nuevos complejos podrían albergar hasta 10 mil personas cada uno en seis estados.
• La inversión representa un aumento del 250% respecto al presupuesto actual de ICE.
• Desde el regreso de Trump, las detenciones de migrantes han subido más del 50%.
Expansión acelerada del sistema migratorio
El gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), destinará 10 mil millones de dólares a la Marina para acelerar la construcción de centros de detención para migrantes, informó CNN tras revisar documentos y contratos federales.
Las instalaciones, que comenzarán a operar el próximo mes, estarán ubicadas en Luisiana, Georgia, Pensilvania, Indiana, Utah y Kansas. Cada complejo tendrá capacidad para albergar hasta 10 mil personas y se conformará principalmente de estructuras temporales como carpas.
El proyecto forma parte de un acuerdo entre el DHS y el Departamento de Defensa que utiliza el Comando de Sistemas de Suministro Naval (NAVSUP) para contratar empresas privadas encargadas del diseño, la construcción y el mantenimiento de los centros.
Contratos bajo supervisión militar
El uso de la Marina busca acelerar el proceso de contratación y reducir los retrasos habituales en licitaciones federales. Los nuevos contratos permitirán levantar tribunales internos, áreas administrativas y accesos directos a aeropuertos para facilitar las deportaciones.
El modelo replica experiencias previas de construcción rápida utilizadas en operaciones militares en el extranjero. Expertos en defensa explicaron que la intervención de las Fuerzas Armadas responde a la necesidad de ampliar la capacidad de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que actualmente dispone de unas 41 mil camas y busca duplicarlas.
Aumento de detenciones y expansión del presupuesto
Según el Proyecto TRAC, las detenciones de migrantes han crecido 52% desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, alcanzando 59 mil 762 en septiembre.
El plan deriva de la ley firmada por Trump el 4 de julio, que asigna 45 mil millones de dólares para nuevos centros migratorios, un presupuesto 62% superior al del sistema federal de prisiones. La meta es detener diariamente a unas 116 mil personas, según el American Immigration Council.
En meses recientes, el gobierno también ha recurrido a instalaciones militares como Fort Bliss, en Texas, con capacidad para 5 mil personas, y ha evaluado enviar migrantes a bases navales en Guantánamo y Yibutí.
Reacciones y cuestionamientos
Organizaciones civiles han criticado el aumento de la capacidad de detención y el uso de instalaciones militares. Todd Schulte, presidente de la ONG FWD.us, señaló que el nuevo contrato representa “un incremento del 250% sobre el presupuesto existente de ICE” y advirtió sobre el riesgo de abusos en los centros.
El DHS y la Marina no han emitido declaraciones sobre los detalles del programa ni sobre el destino final de las instalaciones.





