- Washington y Caracas activan gestiones diplomáticas seis días después de la operación militar
- Una delegación estadounidense ya realiza evaluaciones técnicas en la sede diplomática
- Venezuela confirma diálogo político y negociaciones energéticas con Estados Unidos
Llegada de la delegación estadounidense
Una delegación de diplomáticos de Estados Unidos arribó este viernes a Caracas para iniciar las gestiones encaminadas a una posible reapertura de la embajada estadounidense en Venezuela, cerrada desde 2019. La misión es encabezada por John McNamara, designado encargado de negocios, y ocurre apenas seis días después del ataque militar ordenado por el presidente Donald Trump, que dejó al menos 100 muertos entre civiles y militares.
El Departamento de Estado confirmó que el personal diplomático y de seguridad realizará una evaluación inicial para determinar las condiciones de una reapertura gradual de las operaciones en Caracas.
Postura oficial del gobierno venezolano
El canciller venezolano Yván Gil confirmó el arribo de la delegación estadounidense y denunció nuevamente que Venezuela fue víctima de una “agresión criminal, ilegítima e ilegal” que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa.
En un comunicado oficial, la Cancillería informó que, de manera paralela, una delegación de diplomáticos venezolanos viajó a Washington para cumplir labores equivalentes y avanzar en la normalización de los canales diplomáticos entre ambos países.
Diplomacia como vía de respuesta
El gobierno venezolano señaló que la presidenta encargada Delcy Rodríguez enfrentará la situación “por la vía diplomática”, al considerarla el camino legítimo para la defensa de la soberanía, el restablecimiento del derecho internacional y la preservación de la paz.
Fuentes cercanas al proceso indicaron que la delegación estadounidense evalúa instalarse de inmediato en la sede de la embajada en Caracas, ubicada en la zona de Valle Arriba, al este de la capital.
Energía y petróleo en la agenda bilateral
De acuerdo con fuentes del Ejecutivo venezolano, la delegación que viajó a Washington también sostendrá reuniones relacionadas con la reactivación de la producción y comercialización de petróleo venezolano, así como con la recuperación de la infraestructura eléctrica. El objetivo sería establecer acuerdos energéticos entre los gobiernos de Trump y Rodríguez.
Estas gestiones se producen después de que Trump afirmara públicamente que Estados Unidos controlaría la venta de petróleo venezolano y anunciara que grandes empresas petroleras estadounidenses invertirían al menos 100 mil millones de dólares en el país sudamericano para modernizar su infraestructura de petróleo y gas.
Antecedentes del cierre diplomático
La embajada de Estados Unidos en Caracas cerró en 2019, luego de que el gobierno de Maduro rompiera relaciones diplomáticas con Washington. Desde entonces, los asuntos relacionados con Venezuela eran gestionados a través de la Oficina Externa de Estados Unidos para Venezuela, con sede en la embajada estadounidense en Bogotá.
La llegada de diplomáticos a Caracas marca el primer paso formal hacia un eventual restablecimiento de la presencia diplomática estadounidense en el país, en un contexto de alta tensión política y negociaciones estratégicas en curso.





