Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, expresó su desacuerdo con la decisión del presidente Joe Biden de imponer aranceles a los autos eléctricos chinos. Durante la conferencia de VivaTech, Musk mencionó que ni él ni Tesla solicitaron estos aranceles y que se sorprendió cuando se anunciaron.

Una postura inesperada por parte de Elon Musk
“Ni Tesla ni yo pedimos estos aranceles. De hecho, me sorprendió cuando se anunciaron,” afirmó Musk.
Esta declaración marca un cambio en el discurso del multimillonario, ya que a principios de este año sugirió que las empresas chinas de vehículos eléctricos “demolerán a la mayoría de las demás empresas del mundo” debido a la ausencia de restricciones comerciales.
Aranceles del 100% a vehículos eléctricos chinos
La semana pasada, la administración de Joe Biden anunció un arancel del 100% a las importaciones de vehículos eléctricos fabricados en China. Esta medida busca evitar que estos vehículos inunden el mercado estadounidense. Biden también mencionó que los subsidios de Beijing están ayudando a las empresas a producir en exceso productos de energía limpia, como paneles solares y vehículos eléctricos, superando la demanda interna.
Desafíos para Tesla
Tesla ha enfrentado complicaciones con su flota de vehículos debido a fallas en su sistema de conducción, lo que ha disminuido la demanda de consumidores, especialmente en China. Los ingresos de la compañía cayeron en los primeros tres meses del año, marcando su mayor descenso desde 2012, y el precio de las acciones ha bajado casi un 30% en lo que va del año. A pesar de estos desafíos, Musk se mostró a favor de eliminar los aranceles a los autos chinos.
“Tesla compite bastante bien en el mercado chino sin aranceles ni apoyo deferente. Estoy a favor de que no haya aranceles,” comentó el empresario.
Elon Musk ha sorprendido al posicionarse en contra de los nuevos aranceles impuestos por la administración Biden a los vehículos eléctricos chinos. A pesar de las dificultades que enfrenta Tesla, Musk defiende la competencia abierta sin barreras comerciales, argumentando que Tesla puede competir eficazmente en el mercado chino sin necesidad de aranceles ni apoyo especial.





