- El sindicato mantiene el emplazamiento a huelga para el primer minuto del 4 de febrero de 2026.
- Exigen un aumento salarial directo de 16.5% y la actualización del tabulador.
- Piden la intervención inmediata del Gobierno capitalino para destrabar la negociación.
La Alianza de Tranviarios de México rechazó la propuesta presentada por la Dirección del Servicio de Transportes Eléctricos ante la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, al considerar que no atiende la situación laboral de miles de trabajadores sujetos a un tabulador salarial obsoleto y desfavorable.
El sindicato reiteró que el emplazamiento a huelga sigue vigente para el primer minuto del 4 de febrero de 2026. De no existir una propuesta clara y suficiente, podría suspenderse el servicio de Trolebús, Tren Ligero y Cablebús. “La cuenta regresiva ha comenzado nuevamente”, advirtió Gerardo Martínez, secretario general de la organización sindical.
De acuerdo con la ATM, la falta de una respuesta “seria y digna” obliga a mantener la huelga como último recurso para defender los derechos laborales de su base trabajadora. El sindicato subrayó que, en caso de una eventual suspensión del servicio, la responsabilidad recaerá exclusivamente en las autoridades del organismo operador.
Como parte de la negociación, la ATM entregó una nueva propuesta formal que plantea un incremento salarial directo de 16.5%, porcentaje que, asegura, es el mínimo necesario para corregir distorsiones históricas del tabulador. Este aumento, precisó, deberá aplicarse también a las pensiones del personal jubilado como un acto de justicia laboral.
Además, el sindicato solicitó que cualquier ajuste salarial no sea inferior al que se determine para otros organismos del Gobierno de la Ciudad de México en 2026 y que, de existir una diferencia favorable, se cubra de manera retroactiva.
Finalmente, los tranviarios hicieron un llamado a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, para que intervenga de forma directa e inmediata en la negociación, al considerar que el futuro del transporte eléctrico capitalino no puede depender de la falta de acuerdos entre funcionarios y trabajadores.





