- Maíz, trigo y soya entran en una fase claramente bajista por sobreoferta global.
- El dólar barato reduce aún más los ingresos de los productores en México.
- Miles de toneladas de grano siguen sin venderse en estados clave del país.
Los precios internacionales de los principales granos registran una fuerte caída, un escenario que amenaza con profundizar la crisis del campo mexicano. Especialistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) advirtieron que el desplome en las cotizaciones del maíz, trigo, soya y pasta de soya compromete seriamente la rentabilidad de los productores nacionales.
Sobreoferta global presiona los precios
De acuerdo con el análisis del GCMA, el más reciente reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos ajustó al alza los pronósticos de superficie sembrada, rendimientos, producción e inventarios globales. Este incremento en la oferta detonó un movimiento bajista generalizado en los mercados internacionales de granos.
Los especialistas señalaron que este contexto limita cualquier posibilidad de recuperación de precios en el corto plazo y mantiene al mercado en una tendencia descendente.
Dólar apreciado, segundo golpe al campo
A la caída de los precios internacionales se suma la apreciación del peso frente al dólar, lo que reduce el valor en moneda nacional de las cotizaciones de los granos. Esta combinación, subrayó el GCMA, representa una doble presión para los agricultores mexicanos, particularmente de cara a las cosechas de los ciclos Primavera–Verano y Otoño–Invierno.
Granos sin vender agravan el problema
El panorama se complica aún más por los elevados volúmenes de grano que permanecen sin comercializar en distintas regiones del país. En Sinaloa se estiman entre 100 y 120 mil toneladas de maíz blanco del ciclo Otoño–Invierno 2024/25; en el Bajío hay entre 600 y 700 mil toneladas del ciclo Primavera–Verano, mientras que en Chihuahua se acumula cerca de un millón de toneladas de maíz amarillo.
Esta sobreoferta interna presiona a los productores a vender en niveles de precio que, en muchos casos, no cubren los costos de producción.
Reclamos por apoyos y precios de garantía
El GCMA recordó que este escenario ocurre mientras los productores reclaman mayores apoyos y un ajuste en los precios de garantía. Actualmente, el precio ofrecido se ubica en 6 mil 150 pesos, aunque los agricultores demandan 7 mil 200 pesos para compensar el incremento en los costos de insumos y operación.
“Sin mecanismos oportunos de comercialización y manejo de riesgos, la combinación de abundante oferta global y tipo de cambio apreciado seguirá presionando los ingresos del campo mexicano”, concluyó el organismo.





