En el Foro DemocracIA en Buenos Aires, Maroussia Lévesque, profesora de Harvard, hizo una fuerte advertencia sobre el manejo actual de la inteligencia artificial (IA). Destacó los riesgos de que el poder esté en manos de grandes empresas tecnológicas y la necesidad urgente de regular la IA para proteger las democracias y reducir las desigualdades.
Lévesque, una de las expertas en el evento, comentó que las grandes empresas están priorizando la rapidez en el desarrollo de la IA en lugar de la seguridad. Esto provoca que lancen productos de inteligencia artificial sin estar completamente listos, lo que puede afectar la privacidad y los derechos humanos.
“Vemos cómo las empresas tecnológicas compiten intensamente por dominar el mercado de la IA, sacrificando la seguridad en el camino”, dijo Lévesque. También advirtió que el poder excesivo de unas pocas empresas limita la capacidad de los gobiernos para regular adecuadamente estas tecnologías.

Para enfrentar estos riesgos, Lévesque propuso un modelo de gobernanza en el que el poder y la responsabilidad se distribuyan entre varios actores, en lugar de concentrarse en unos pocos. Esto permitiría una mayor participación de la sociedad civil y de los grupos afectados por las decisiones tecnológicas.
Además, la especialista destacó que no se debe depender solo del gobierno. Las empresas tecnológicas también deben supervisarse entre ellas para garantizar que las innovaciones en IA sean seguras y éticas.
En cuanto a América Latina, Lévesque indicó que la región enfrenta desafíos importantes para implementar regulaciones efectivas sobre la IA. Con grandes empresas que tienen más poder económico que muchos países de la región, es difícil establecer normas locales. Sin embargo, enfatizó que las alianzas regionales y la cooperación entre países del Sur Global pueden ser clave para influir en la regulación internacional de la IA.
La advertencia de Maroussia Lévesque resalta la importancia de regular la inteligencia artificial de manera justa, protegiendo los derechos humanos y evitando que estas tecnologías aumenten las desigualdades. Con el rápido avance de la IA, es claro que se necesita actuar, ya que el futuro de las democracias depende de un manejo responsable de estas herramientas.





