• El Mundial 2026 aportará 0.13% al PIB de México, impulsado por turismo y consumo
• FMI eleva previsión de crecimiento a 1.6% en 2026, con riesgos por conflicto en Medio Oriente
• Impacto económico del torneo será moderado en América del Norte, pero relevante para México
El Mundial de Futbol 2026 generará un impacto positivo en la economía mexicana, con un aumento estimado de 0.13 puntos porcentuales en el Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con Moody’s Analytics. Este efecto estará impulsado principalmente por el turismo y el gasto asociado al evento, especialmente en sectores como hospedaje, alimentos, transporte y entretenimiento.
Según el análisis, aunque el beneficio será moderado dentro del panorama económico general, contribuyó a que la previsión de crecimiento para México en 2026 se ajuste a 1.5%. A diferencia de otros mundiales, la organización conjunta con Estados Unidos y Canadá permitirá reducir la presión sobre las finanzas públicas, debido al uso de infraestructura existente como estadios, hoteles y sistemas de transporte.
En el caso de México, gran parte de las adecuaciones necesarias han sido financiadas por el sector privado, lo que limita el impacto en el gasto gubernamental. Además, aunque el país albergará menos partidos que Estados Unidos, el tamaño relativo de su economía hace que el gasto turístico tenga un efecto más visible en el crecimiento.
La Ciudad de México se perfila como uno de los principales centros de actividad, ya que, aunque tendrá pocos encuentros, funcionará como punto estratégico para visitantes que se desplazarán a otras sedes del país, generando una derrama económica indirecta.
En el contexto regional, el impacto del torneo será más limitado. Moody’s estima que el crecimiento en América del Norte aumentará apenas 0.05%, con efectos similares en Estados Unidos (0.05%) y ligeramente mayores en Canadá (0.07%). En el caso estadounidense, el tamaño de su economía diluye el efecto, pese a concentrar la mayoría de los partidos en ciudades clave como Nueva York, Los Ángeles, Miami y Dallas.
Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró sus expectativas para la economía mexicana al proyectar un crecimiento de 1.6% en 2026 y de 2.2% en 2027. Este ajuste responde a una recuperación moderada tras un 2025 marcado por políticas fiscales restrictivas y tensiones comerciales.
El organismo también prevé que la inflación en México se ubique en 3.9% en 2026 y disminuya a 3.4% en 2027, dentro del rango objetivo del Banco de México. Sin embargo, advirtió que persisten riesgos importantes, especialmente por el conflicto en Medio Oriente.
En particular, la tensión entre Estados Unidos e Irán podría afectar los mercados de materias primas, elevar las expectativas inflacionarias y endurecer las condiciones financieras a nivel global. Bajo este escenario, el FMI ajustó su previsión de crecimiento mundial a 3.1% para 2026, ligeramente por debajo de estimaciones previas.
El organismo considera que el impacto del conflicto dependerá de su duración y alcance, bajo el supuesto de que las tensiones se moderen hacia mediados de 2026.





