• El índice mundial de alimentos subió 2.4% en marzo, su nivel más alto desde septiembre pasado
• El encarecimiento de la energía impulsa los precios, aunque los cereales han contenido el impacto
• La FAO alerta que una guerra prolongada podría reducir la producción agrícola y elevar aún más los costos
El incremento en los precios internacionales de los alimentos podría agravarse si se prolonga el conflicto en Oriente Medio, particularmente en Irán, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
De acuerdo con el organismo, en marzo el Índice de Precios de los Alimentos registró un aumento de 2.4% respecto a febrero, alcanzando su nivel más alto desde septiembre de 2025. En comparación anual, el indicador se ubica 1% por encima, aunque todavía está cerca de 20% por debajo del pico registrado en marzo de 2022.
El economista en jefe de la FAO, Máximo Torero, explicó que el alza reciente ha sido moderada y está relacionada principalmente con el encarecimiento del petróleo. Sin embargo, señaló que la amplia oferta global de cereales ha ayudado a contener una subida más pronunciada.
Riesgo por costos de insumos agrícolas
El organismo advirtió que, si el conflicto se extiende más allá de 40 días y se mantienen elevados los costos de insumos como fertilizantes y energía, los productores podrían verse obligados a ajustar su actividad.
Esto implicaría sembrar menos, reducir el uso de insumos o cambiar a cultivos menos demandantes, lo que afectaría el rendimiento agrícola y la disponibilidad de alimentos en el corto y mediano plazo.
“Esas decisiones afectarán a los rendimientos futuros y determinarán nuestro suministro de alimentos y los precios de las materias primas durante el resto de este año y todo el próximo”, advirtió Torero.
Comportamiento de productos clave
Durante marzo, los cereales registraron un incremento de 1.5%, impulsado principalmente por el alza de 4.3% en el precio del trigo, debido a menores expectativas de cosecha en Estados Unidos y reducción de siembras en Australia por el encarecimiento de fertilizantes.
El maíz mostró un aumento moderado, contenido por la oferta global, mientras que el arroz cayó 3% por una menor demanda internacional.
Por su parte, los aceites vegetales subieron 5.1%, acumulando tres meses al alza, impulsados por el aumento en los precios de la energía y la mayor demanda de biocombustibles.
El azúcar registró uno de los mayores incrementos, con 7.2%, alcanzando su nivel más alto desde octubre de 2025, ante la expectativa de que Brasil destine más caña a la producción de etanol.
En tanto, los precios de la carne aumentaron 1%, debido principalmente al encarecimiento del cerdo en la Unión Europea y de la carne de res en Brasil.
Producción global se mantiene sólida
En un reporte adicional, la FAO ajustó ligeramente al alza su previsión de producción mundial de cereales para 2025, estimándola en un récord de 3,036 millones de toneladas, lo que representaría un crecimiento anual de 5.8%.
Pese a este panorama positivo en la oferta, el organismo insistió en que la evolución del conflicto en Oriente Medio será determinante para el comportamiento de los precios de alimentos en los próximos meses.






