• Una opinión clasificada del Departamento de Justicia autorizó ataques letales contra cárteles considerados amenaza para Estados Unidos.
• El documento otorgó al gobierno de Donald Trump poder para tratar a narcotraficantes como “combatientes enemigos”.
• La medida respaldó operaciones militares en el Caribe y amplió las facultades de la CIA en América Latina.
Dictamen clasificado del Departamento de Justicia
CNN reveló que el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió una opinión legal secreta que autoriza el uso de fuerza letal contra cárteles y presuntos traficantes de drogas. El documento, elaborado por la Oficina de Asesoría Legal (OLC), sostiene que el entonces presidente Donald Trump podía ordenar ataques militares al considerar a estos grupos una “amenaza inminente” para la seguridad del país.
Cárteles identificados como enemigos armados
La opinión no se limita a los cárteles que fueron declarados Organizaciones Terroristas Extranjeras, sino que incluye una lista más amplia de organizaciones criminales. Según el dictamen, cualquier grupo que trafique drogas hacia Estados Unidos puede ser tratado como enemigo armado, lo que permitiría ataques sin autorización judicial.
Ataques y víctimas
CNN informó que este criterio fue usado para justificar al menos cuatro operaciones militares en el Caribe contra embarcaciones sospechosas de trasladar drogas. En esos ataques murieron 21 personas identificadas como presuntos narcotraficantes. Medios como The New York Times, CBS y BBC confirmaron la existencia de un memorándum del Pentágono que declara que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles.
Preocupaciones legales dentro del Ejército
Abogados militares en funciones y retirados expresaron dudas sobre la legalidad de esta política, pero admitieron que pocos se atreven a cuestionar la orden. Un abogado del Ejército citado por CNN afirmó que “la manera de proceder es aceptar y seguir las directrices”.
Expansión de la estrategia antinarcóticos
La investigación también señala que esta opinión sirvió para ampliar las facultades de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que puede ejecutar operaciones encubiertas y ataques selectivos en América Latina como parte de la estrategia de Washington contra el narcotráfico.






