• Conagua plantea utilizar agua de una fuente clave para Monterrey para cumplir con el Tratado de Aguas de 1944
• Agricultores de Tamaulipas se oponen, pues afectaría sus reservas hídricas
• Trump presiona con amenazas de aranceles si no se entrega el recurso
El gobierno de México, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), analiza la posibilidad de enviar agua de la presa El Cuchillo, ubicada en Nuevo León, a Estados Unidos como parte del cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944. Esta propuesta surge ante la presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha advertido sobre la imposición de aranceles si México no entrega el volumen pactado.
La presa El Cuchillo es una fuente fundamental para el abasto de agua en la zona metropolitana de Monterrey, por lo que la idea ha generado rechazo en sectores locales. El delegado de Conagua, Luis Carlos Alatorre, confirmó que la dependencia está revisando opciones para liberar agua de esta infraestructura con destino a Estados Unidos.
“Me están pidiendo que exploremos la forma de enviar agua de El Cuchillo hacia Estados Unidos”, declaró Alatorre.
La información fue respaldada por Marco Antonio Garza, dirigente del Distrito de Riego 026 en Tamaulipas, quien aseguró que la propuesta fue discutida en una reunión reciente. Sin embargo, productores agrícolas se opusieron, ya que para llevar a cabo esta medida también sería necesario abrir la presa Marte R. Gómez, ubicada en el mismo sistema hídrico del río San Juan.
“No vamos a permitir por ningún motivo que se libere agua”, afirmó Garza, señalando que afectaría directamente el suministro para riego en la región.
El Tratado de Aguas y la presión desde Washington
El conflicto surge en el marco del cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, que obliga a México a entregar a Estados Unidos un promedio de 2 mil 158 millones de metros cúbicos de agua cada cinco años, es decir, 431.7 millones anuales, provenientes de la cuenca del río Bravo.
El acuerdo establece que México debe ceder una tercera parte del agua de este sistema, mientras conserva el derecho sobre las otras dos terceras partes. En caso de no entregar el volumen pactado, el déficit se acumula para el siguiente ciclo.
Actualmente, México mantiene un adeudo equivalente al 72% del volumen comprometido, producto de varios años de sequías que han reducido los niveles de almacenamiento en las presas del norte del país.
En este contexto, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia pública:
“Me aseguraré de que México no viole nuestros tratados ni perjudique a los agricultores de Texas. Si es necesario, aplicaremos aranceles o sanciones hasta que se respete el acuerdo”, afirmó.
La amenaza ha incrementado la presión sobre las autoridades mexicanas, quienes ahora buscan alternativas para cubrir el adeudo sin afectar de forma severa el suministro nacional.





