- El Cipog-EZ denunció la desaparición de cuatro integrantes en Xicotlán, municipio de Chilapa.
- Más de mil personas habrían sido desplazadas por ataques armados y explosivos lanzados con drones.
- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un refuerzo de la Guardia Nacional en la región.
Comunidades indígenas denuncian nuevos ataques
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) denunció la desaparición de cuatro de sus integrantes en la comunidad de Xicotlán, ubicada en el municipio de Chilapa de Álvarez, en la región Montaña Baja de Guerrero, en medio de una escalada de violencia atribuida al grupo criminal Los Ardillos.
De acuerdo con la organización, las comunidades de Xicotlán y Tula fueron tomadas por integrantes del grupo delictivo después de varios días de ataques armados. Entre las personas desaparecidas identificaron a José Guadalupe Ahuejote Xantenco y Víctor Ahuejote Arribeño, mientras continúan las labores para localizar a otras dos víctimas.
Además, automovilistas reportaron el hallazgo de cuatro cuerpos sin vida sobre la carretera Chilapa-Tlapa, cerca del crucero de Papaxtla. Los cadáveres presentaban huellas de violencia y habrían sido abandonados durante la madrugada.
Denuncian desplazamiento masivo
Jesús Plácido Galindo, dirigente del Cipog-EZ, aseguró que la cifra de personas desplazadas supera las mil, provenientes de las comunidades de Xicotlán, Tula y Acahuetlán.
El representante indígena rechazó la versión oficial que hablaba de apenas 70 desplazados y acusó a autoridades estatales de minimizar la crisis humanitaria que vive la región.
“Ya lo difundimos en fotos y videos, son más de mil desplazados oriundos de los pueblos de Xicotlán, Tula y Acahuetlán”, afirmó.
También acusó al subsecretario de Desarrollo Político y Social de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, de presuntamente favorecer a Los Ardillos para debilitar la presencia de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y del Cipog-EZ.
Ataques con drones y denuncias de abandono
El Cipog-EZ denunció que los ataques armados continuaron incluso después del desplazamiento de familias, particularmente en la comunidad de Alcozacán, donde se refugiaron cientos de personas.
Según la organización, los agresores utilizaron drones para lanzar explosivos contra la población civil. Además, aseguraron que no existe presencia suficiente del Ejército, Guardia Nacional o Policía Estatal para garantizar la seguridad de las comunidades indígenas.
En paralelo, el Congreso Nacional Indígena (CNI) convocó a una acción global de solidaridad para exigir el cese de la violencia contra los pueblos originarios de la Montaña Baja de Guerrero.
El organismo sostuvo que al menos 76 integrantes del Cipog-EZ han sido asesinados y 25 más permanecen desaparecidos en los últimos años debido a la violencia en la zona.
Madres indígenas piden intervención federal
Mujeres indígenas desplazadas difundieron mensajes en los que solicitaron apoyo urgente del gobierno federal para regresar a sus hogares.
“Queremos sembrar nuestra tierra y vivir una vida digna”, expresaron en un video difundido en redes sociales, donde también denunciaron el miedo que enfrentan niñas y niños por los ataques armados y los sobrevuelos de drones.
Las familias desplazadas responsabilizaron al Estado mexicano por la falta de seguridad en la región y exigieron acciones concretas para detener la violencia.
Sheinbaum anuncia refuerzo de seguridad
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el tema fue abordado en la reunión del Gabinete de Seguridad y anunció que se reforzará la presencia de la Guardia Nacional en la zona.
La mandataria explicó que las secretarías de Gobernación y de Seguridad trabajan para atender a las familias desplazadas y generar condiciones para que puedan regresar a sus comunidades.
Sin embargo, organizaciones indígenas sostienen que la presencia de fuerzas federales ha sido insuficiente y acusan omisiones frente a las agresiones del grupo criminal.






