- Un hombre de 40 años estrelló su vehículo contra el templo, inició un incendio y disparó contra los asistentes.
- El atacante fue abatido por la policía tras el tiroteo en Grand Blanc.
- El incendio alcanzó la quinta alarma y generó riesgo de colapso parcial en el edificio.
El ataque en Grand Blanc
La mañana del domingo, una iglesia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Grand Blanc, Michigan, fue escenario de un ataque armado e incendio que dejó al menos un muerto y nueve heridos. El agresor, un hombre de 40 años originario de Burton, murió tras ser neutralizado por las autoridades.
De acuerdo con los reportes, el sujeto impactó su vehículo contra el templo, provocó un incendio y luego abrió fuego contra los fieles que participaban en el servicio religioso. La policía local confirmó que las llamas fueron controladas, aunque no se descarta encontrar más víctimas entre los escombros.
Emergencia y labores de rescate
El incendio alcanzó la quinta alarma, lo que obligó a una amplia movilización de bomberos y equipos de emergencia de la región. Algunas personas quedaron atrapadas dentro del templo mientras las llamas avanzaban, generando una situación crítica.
Videos difundidos en redes sociales mostraron densas columnas de humo visibles desde varios kilómetros. La policía pidió a la población mantenerse alejada del área de McCandlish Road para permitir el trabajo de rescate. Además, se habilitaron centros de reunificación para las familias en el pabellón norte y en el teatro Trillium, cerca de la zona afectada.
Reacciones de autoridades
El representante John James envió mensajes de apoyo a las víctimas y sus familias, mientras que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, calificó la violencia en un lugar de culto como “desgarradora y escalofriante”. El FBI también se sumó a las investigaciones y definió lo ocurrido como un acto “cobarde y criminal”.
Contexto religioso
El ataque coincidió con el fallecimiento, un día antes, de Russell M. Nelson, expresidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien murió a los 101 años en Salt Lake City. Nelson lideró la organización desde 2018 y fue reconocido por impulsar reformas internas, la expansión internacional de templos y una mayor apertura hacia la diversidad.






