- Maduro advierte riesgos para la paz regional por medidas de Washington
- La ONU llama a la moderación y a reducir la tensión internacional
- Fuerzas Armadas y sectores sociales respaldan la defensa de la soberanía
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostuvo una conversación telefónica con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, para denunciar lo que calificó como una escalada de amenazas por parte de Estados Unidos y el bloqueo a buques que transportan petróleo venezolano, acciones que, advirtió, ponen en riesgo la estabilidad y la paz en la región.
Advertencia por riesgo a la soberanía y al derecho internacional
De acuerdo con información oficial, Maduro expuso que recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump y decisiones adoptadas por su gobierno constituyen una amenaza directa contra la soberanía de Venezuela, el derecho internacional y los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. El mandatario señaló que dichas expresiones, en las que se alude al control de los recursos naturales y del territorio venezolano, deben ser rechazadas de manera categórica por el sistema internacional.
El gobierno venezolano afirmó que estas medidas forman parte de un asedio político, diplomático y económico, que incluye la incautación de un buque que transportaba crudo venezolano, hecho que Caracas calificó como un acto de “piratería moderna”.
Llamado de la ONU a la moderación y al diálogo
Durante la llamada, Antonio Guterres reiteró la postura de la ONU a favor del respeto al derecho internacional, la moderación entre los Estados y la reducción de tensiones para preservar la estabilidad regional. El secretario general indicó que dará seguimiento a la situación y que el tema será abordado en el Consejo de Seguridad, con el objetivo de evitar una escalada mayor y privilegiar la vía diplomática.
Respuesta de las Fuerzas Armadas venezolanas
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), a través del ministro de Defensa Vladimir Padrino López, rechazó las declaraciones del presidente estadounidense y las calificó como un acto de agresión contra Venezuela. Aseguró que las Fuerzas Armadas cumplirán la instrucción de resguardar el orden constitucional, la integridad territorial y los derechos del país sobre sus espacios marítimos y aéreos, actuando con serenidad y sin caer en provocaciones.
Padrino López afirmó que la ofensiva estadounidense encubre intereses sobre los recursos petroleros venezolanos y sostuvo que la narrativa del combate al narcotráfico busca justificar presiones externas.
Movilizaciones y respaldo interno
En paralelo, se registraron manifestaciones en Caracas y otras ciudades, donde autoridades locales y organizaciones sociales expresaron su rechazo a las amenazas de Estados Unidos. Durante estos actos, el gobierno venezolano reiteró que el país no aceptará ningún tipo de injerencia extranjera y mantendrá su postura de defensa de la soberanía y la autodeterminación nacional.
Las autoridades insistieron en que Venezuela seguirá apostando por el diálogo y la paz, al tiempo que exigieron a la comunidad internacional pronunciarse ante lo que consideran una situación de creciente tensión en la región.





