• Washington responde con fuerza a declaraciones de Medvédev sobre la guerra en Ucrania
• Trump advierte que “las palabras tienen consecuencias” y acusa provocación directa
• El expresidente ruso sugiere riesgo de guerra nuclear; Trump exige cese inmediato de hostilidades
Escalada verbal entre líderes reaviva tensión militar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el despliegue de dos submarinos nucleares en respuesta a las declaraciones del exmandatario ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev. Las autoridades estadounidenses calificaron dichos comentarios como “provocadores e irresponsables”, y advirtieron sobre posibles consecuencias si escalan a hechos concretos.
Medvédev lanza advertencia y evoca amenaza nuclear
Medvédev respondió a un ultimátum emitido por Trump —quien exigió a Rusia pactar un alto el fuego en Ucrania en un plazo de 10 días— con una publicación en redes sociales donde afirmó que “cada ultimátum es un paso hacia la guerra” y mencionó de forma velada el sistema ruso de respuesta nuclear “mano muerta”, un mecanismo automático diseñado para ejecutar ataques masivos en caso de agresión.
Trump endurece postura y justifica movimiento militar
Desde su plataforma Truth Social, Trump explicó que ordenó la movilización de los submarinos “por si estas declaraciones insensatas van más allá de lo verbal”. En su mensaje subrayó: “Las palabras importan y pueden tener consecuencias imprevistas. Espero que este no sea uno de esos casos”.
Exige tregua inmediata y acusa a Biden del conflicto
El mandatario republicano reiteró su exigencia a Moscú para detener la guerra en Ucrania y advirtió que, de no hacerlo, Estados Unidos impondrá sanciones económicas más severas. Además, culpó a su antecesor Joe Biden por permitir que el conflicto se intensificara: “Esta es una guerra que nunca debió haber ocurrido. Yo estoy aquí para ver si puedo detenerla”.
Cifras de bajas alimentan la tensión
Trump también reportó que, tan solo en julio de 2025, habrían muerto cerca de 20 mil soldados rusos, con un acumulado de 112 mil 500 en lo que va del año. En el caso de Ucrania, señaló unas 8 mil muertes desde enero, sin contar a los desaparecidos. Calificó las pérdidas humanas como “innecesarias y dolorosas para ambos países”.






