• El presidente afirma que la operación militar está por concluir
• Advierte que intensificará ataques si no hay acuerdo con Irán
• Crece la presión interna en EU por el costo político y económico del conflicto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno está “muy cerca” de alcanzar los objetivos militares en la guerra contra Irán, al tiempo que advirtió que podría intensificar los ataques si no se logra un acuerdo.
Durante un mensaje a la nación desde la Casa Blanca, el mandatario afirmó: “Yo puedo declarar esta noche que estamos en curso para completar todos los objetivos militares estadounidenses muy pronto”. También sostuvo que las fuerzas de su país han debilitado de forma significativa la capacidad militar iraní, incluyendo su sistema de misiles, marina y fuerza aérea.
Advertencias y presión militar
Trump lanzó una advertencia directa al gobierno iraní al señalar que, si intenta reconstruir su capacidad nuclear, Estados Unidos responderá con mayor fuerza. “Vamos a llevarlos de regreso a la edad de piedra”, afirmó.
El presidente también indicó que las operaciones militares continuarán durante las próximas semanas, con ataques “con extrema dureza”, mientras su administración insiste en que la ofensiva está en su fase final.
Además, llamó a países aliados a asumir la seguridad del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio petrolero global, al considerar que Estados Unidos no depende del crudo de Medio Oriente.
Contexto político y presión interna
El discurso ocurre en un contexto de creciente desgaste político interno. Encuestas recientes reflejan que una mayoría de estadounidenses considera que el país debería retirarse del conflicto, incluso si no se cumplen todos los objetivos planteados.
El aumento en los precios de la gasolina, así como la falta de claridad sobre los alcances de la guerra, han generado preocupación entre la población y sectores políticos, incluidos algunos aliados republicanos.
A ello se suma la presión legislativa y judicial que enfrenta la administración, con reveses en el Congreso y fallos en tribunales que han frenado parte de su agenda.
Un conflicto con costos crecientes
A más de un mes del inicio de la ofensiva, el gobierno estadounidense mantiene su postura de que la intervención es necesaria para la seguridad nacional y para evitar que Irán desarrolle armamento nuclear.
Sin embargo, el conflicto ha elevado los costos económicos y geopolíticos, además de generar incertidumbre sobre su desenlace y el papel de Estados Unidos en la región.
Pese a ello, Trump insistió en que la situación está bajo control y que su administración logrará cerrar la operación en el corto plazo.






