- La medida fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de febrero
- Los terrenos se ubican en cinco estados del sureste y abarcan los tramos 1 al 6
- La federación deberá cubrir las indemnizaciones conforme a avalúos oficiales
Decreto y alcance de la expropiación
El Gobierno federal publicó este martes en el Diario Oficial de la Federación un decreto mediante el cual se expropian, por causa de utilidad pública, 51 mil 187.83 metros cuadrados a favor de la Federación para el desarrollo del proyecto del Tren Maya, S.A. de C.V.. La expropiación comprende 21 inmuebles de propiedad privada destinados a la ejecución de los tramos 1, 2, 3, 4, 5 y 6.
Ubicación de los predios
Los terrenos expropiados se localizan en diversos municipios de cinco estados del sureste del país: Palenque, Chiapas; Candelaria, Champotón y Dzitbalché, Campeche; Balancán, Tabasco; Izamal, Chocholá y Tinum, Yucatán; así como Benito Juárez, Puerto Morelos, Tulum y Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.
El decreto establece que la expropiación incluye las construcciones e instalaciones que formen parte de los bienes inmuebles.
Ocupación inmediata e indemnizaciones
El documento faculta a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano para proceder a la ocupación inmediata de los predios. Asimismo, señala que Tren Maya, S.A. de C.V. deberá cubrir, con cargo a su presupuesto autorizado, las indemnizaciones correspondientes a los propietarios que acrediten su legítimo derecho, conforme a los avalúos emitidos por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.
Fundamento del proyecto
La publicación del decreto se sustenta en que el Proyecto de Nación se basa en los 100 compromisos de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para el periodo 2025–2030, los cuales constituyen la base del Plan Nacional de Desarrollo. En este marco, el Tren Maya es considerado uno de los proyectos de infraestructura más relevantes para el impulso del desarrollo regional.
Objetivos sociales, económicos y ambientales
De acuerdo con el decreto, la obra ferroviaria busca fortalecer el desarrollo socioeconómico y turístico del sureste, integrar cadenas productivas en la península de Yucatán, elevar la calidad de los servicios turísticos y fomentar la capacitación del capital humano. También se plantea como una vía para la generación de empleo, el desarrollo sostenible, la protección ambiental mediante el desincentivo de actividades ilícitas y el ordenamiento territorial, además de funcionar como corredor humanitario.





