• El Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado de urgencia ante el riesgo de una escalada regional.
• Rusia, China y varios países europeos pidieron alto inmediato a las hostilidades.
• Canadá y Australia respaldaron la ofensiva al considerar que el programa nuclear iraní es una amenaza.
La ofensiva militar emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán provocó una reacción inmediata de la comunidad internacional, evidenciando profundas divisiones diplomáticas.
Mientras algunos gobiernos condenaron el ataque por considerarlo una escalada que puede desestabilizar Oriente Medio, otros defendieron la acción al señalar que el desarrollo nuclear iraní representa un riesgo para la seguridad internacional.
La ONU interviene ante el riesgo de escalada
A solicitud de Francia, junto con Baréin, Colombia, Rusia y China, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una sesión urgente para evaluar la situación.
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó el escenario como “extremadamente peligroso” y llamó a evitar una expansión del conflicto.
Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió el cese inmediato de la violencia y advirtió que una confrontación mayor tendría consecuencias graves a nivel global.
Europa pide moderación y respeto al derecho internacional
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, rechazó la acción militar unilateral y alertó que incrementa la inestabilidad internacional, aunque también criticó las acciones del gobierno iraní.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, solicitaron máxima contención y enfatizaron la importancia de garantizar la seguridad nuclear.
El gobierno del Reino Unido también llamó a evitar que la crisis se transforme en un conflicto regional de mayor alcance.
Rusia y China condenan la ofensiva
Rusia calificó el ataque como una acción irresponsable que podría llevar a una “catástrofe” en Oriente Medio. Moscú acusó a Washington y a Tel Aviv de desestabilizar la región.
China, en tanto, pidió detener inmediatamente las operaciones militares y reiteró que deben respetarse la soberanía y la integridad territorial de Irán.
Aliados de Washington respaldan la acción
En contraste, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó apoyo a las medidas dirigidas a impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
El jefe de gobierno de Australia, Anthony Albanese, sostuvo que el programa nuclear iraní representa una amenaza para la paz y seguridad mundial.
América Latina y África apuestan por el diálogo
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó profunda preocupación y pidió respeto al derecho internacional, así como máxima moderación.
La Unión Africana exhortó a una desescalada urgente y advirtió que una guerra prolongada podría afectar los mercados energéticos y la estabilidad económica global.
En conjunto, las reacciones reflejan un escenario internacional polarizado y el temor compartido de que el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán derive en un conflicto de mayores dimensiones.






