• Claudia Sheinbaum envía iniciativa al Senado con enfoque en reducción de costos
• Se plantean recortes a organismos electorales, congresos y municipios
• Oposición critica la propuesta y advierte riesgos para la democracia
Nueva propuesta electoral con enfoque en austeridad
El gobierno de México presentó el llamado Plan B de reforma electoral, impulsado por Claudia Sheinbaum, con el objetivo de reducir el gasto público, limitar privilegios en el sistema electoral y fortalecer la participación ciudadana.
Durante su presentación, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, explicó que la iniciativa responde a la política de austeridad y busca redirigir recursos hacia infraestructura en estados y municipios.
Recortes y límites en el sistema electoral
Entre los principales cambios, se establece que ningún funcionario electoral —incluidos consejeros del Instituto Nacional Electoral— podrá percibir un salario mayor al de la Presidencia.
Además, se propone eliminar bonos, seguros médicos privados y otras prestaciones adicionales, así como reducir de manera progresiva hasta 15% el gasto en el Senado.
Cambios en municipios y congresos locales
La iniciativa contempla ajustes en gobiernos locales para reducir costos. En los municipios, el número de regidurías se limitaría a un mínimo de siete y un máximo de 15, además de una sola sindicatura.
También se plantea que los congresos estatales no superen el 0.7% del presupuesto de cada entidad, obligando a recortes en caso de excedentes.
Revocación de mandato y procesos electorales
El Plan B propone modificar la revocación de mandato para que se realice el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno.
Asimismo, se incluyen cambios para agilizar los cómputos electorales y fortalecer la fiscalización de los recursos de los partidos políticos, incluso con apoyo de instancias financieras.
Críticas de la oposición y debate político
Dirigentes del Partido Revolucionario Institucional, como Alejandro Moreno, calificaron la iniciativa como “descafeinada” y señalaron que no aborda temas clave como la reducción de legisladores o el financiamiento a partidos.
Por su parte, el senador Manuel Añorve advirtió que la reforma podría debilitar a las instituciones electorales y concentrar el poder político, lo que, afirmó, representaría un riesgo para la democracia.
Debate abierto en el Congreso
La iniciativa será analizada en el Senado, donde el oficialismo buscará el respaldo de sus aliados para su aprobación. El debate se anticipa intenso, con posturas encontradas sobre el impacto de la reforma en el sistema democrático del país.





