- Claudia Sheinbaum aseguró que la permanencia de Zoé Robledo al frente del IMSS no está en duda y anunció una nueva propuesta salarial para los trabajadores.
- El posible relevo de Rafael Olivos en el sindicato del Seguro Social corresponde a los propios trabajadores, aclaró la presidenta.
- El Gobierno federal buscará modernizar los almacenes y digitalizar los procesos de distribución de medicamentos con apoyo de ingenieros mexicanos.
Sheinbaum respalda la continuidad de Zoé Robledo
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la permanencia de Zoé Robledo como director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no está en duda, pese a las inconformidades de un sector de los trabajadores.
Durante su conferencia matutina del 19 de octubre en Palacio Nacional, señaló que el funcionario prepara una propuesta integral para atender las demandas laborales y los problemas operativos de la institución.
La mandataria indicó que el planteamiento salarial se elaborará de acuerdo con los recursos disponibles. Para ello, se prevé una reunión con la Secretaría de Hacienda, a fin de evaluar las posibilidades financieras del organismo.
Sheinbaum sostuvo que el IMSS enfrenta retos importantes, aunque consideró que su situación es distinta a la de administraciones anteriores.
Propuesta salarial contempla un aumento de 5.1%
La presidenta explicó que la propuesta para los trabajadores contempla un incremento aproximado de 5.1% en sus ingresos, distribuido entre el tabulador salarial y un concepto adicional.
La oferta deberá analizarse en el marco de las negociaciones con la representación sindical. Sin embargo, recordó que los trabajadores rechazaron un aumento anterior mediante una consulta organizada por el sindicato.
Sheinbaum señaló que también deben atenderse las deficiencias operativas denunciadas por el personal médico, así como los problemas relacionados con la disponibilidad de medicamentos y material quirúrgico.
La elección de dirigentes sindicales corresponde a los trabajadores
Sobre la exigencia de destituir a Rafael Olivos de la secretaría general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Sheinbaum aclaró que se trata de un asunto interno de la organización.
Explicó que la Presidencia no tiene facultades para decidir quién encabeza el sindicato. La base trabajadora cuenta con mecanismos legales para convocar congresos y definir los cambios en su representación.
La mandataria también reconoció el derecho de los trabajadores inconformes a manifestarse, realizar movilizaciones y expresar sus demandas.
Ingenieros mexicanos ayudarán a modernizar el abasto de medicamentos
Para atender los problemas de distribución de medicamentos, el Gobierno federal recurrirá a ingenieros recién egresados del Tecnológico Nacional de México y del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Sheinbaum indicó que el objetivo es automatizar los almacenes y desarrollar sistemas digitales que permitan mejorar el control de inventarios y agilizar la reposición de insumos.
La presidenta descartó contratar una empresa externa para resolver el problema y planteó aprovechar las capacidades técnicas de jóvenes profesionales y sus profesores.
El Gobierno opera con procesos burocráticos de hace 40 años
Sheinbaum señaló que uno de los principales obstáculos para mejorar el funcionamiento del IMSS es que diversas áreas del Gobierno federal todavía trabajan con procedimientos administrativos de hace cuatro décadas.
Como ejemplo, explicó que cuando una unidad médica se queda sin determinado medicamento, la solicitud de reposición puede depender de oficios y correos electrónicos, en lugar de realizarse mediante una plataforma digital.
Estos trámites pueden provocar retrasos y obligar al personal directivo a invertir tiempo en gestiones administrativas, en lugar de concentrarse en la atención médica.
Digitalización para agilizar la atención médica
La presidenta sostuvo que es necesario modernizar los procesos internos del IMSS y fortalecer la participación de sus trabajadores y del sindicato para mejorar los servicios.
Afirmó que las deficiencias no se explican únicamente por la compra o distribución de medicamentos, sino también por la falta de sistemas eficientes para identificar necesidades y resolverlas oportunamente.
Sheinbaum reconoció que el sistema público de salud todavía enfrenta numerosos desafíos, pero insistió en que debe ofrecer servicios de calidad y utilizar los recursos disponibles de manera eficiente.
Añadió que la austeridad debe servir para reducir gastos innecesarios y corregir ineficiencias, con el propósito de mejorar la atención a la población.





