Una favorita sin luz verde, un abanderado que no entusiasma ni a los suyos y una precandidata que arranca con media familia en contra. Así llegan a la Ruta 2027 los protagonistas del estado más observado del norte, y todos, quiérase o no, avanzan cojeando
Visto desde la capital del país, Nuevo León se ha convertido en la manzana de la discordia rumbo a los comicios del próximo año.
Y no es para menos: las encuestas muestran una contienda en tercios, con tres bloques que hoy tienen las mismas posibilidades de ganar.
Lo curioso es que cada uno carga con serios problemas internos. Ninguno se salva, y eso, en política, suele ser más peligroso que perder una encuesta.
En primer lugar, aparece Movimiento Ciudadano con un puñado de nombres en su baraja. Aunque nadie lo oculta, quien encabeza las preferencias es Mariana Rodríguez, esposa de Samuel García.
El detalle es que la decisión no depende solo del gobernador. Mariana está a punto de dar a luz a su tercera hija y calcula que para diciembre o enero estará lista para competir. La dirigencia naranja, por su parte, no ha decidido nada, y en política no decidir también es una forma de decidir.
El argumento es que sobra tiempo, pues el plazo para registrar candidaturas vence en marzo de 2027, y que hay más aspirantes. Hasta se escucha por ahí que Luis Donaldo Colosio no está del todo descartado.
Samuel, mientras tanto, es optimista. Plantea que, por los resultados de su gobierno y los conflictos de la oposición, cualquiera de MC retendrá la gubernatura. Y no pone un nombre sobre la mesa, pone varios: Martha Herrera, Alma Rosa Marroquín, Félix Arratia, Héctor García, Miguel Flores y Raúl Lozano. Y cuando se presume tanta abundancia, algo se está guardando.
Eso sí, el gobernador tendrá que lidiar con los problemas de su gestión y convencer a los nuevoleoneses de que éste ha sido el mejor gobierno.
El segundo bloque lo encabeza Adrián de la Garza, quien ya cuenta con el aval de las cúpulas del PRI y PAN para ir en alianza. Pero su “designación” incomodó a sectores tradicionales del blanquiazul.
Al final, y para sorpresa de pocos, todo indica que se impondrá el pragmatismo y lo lanzarán como la apuesta del PRIAN.
Los de Morena son, por ahora, los que enfrentan la mayor crisis.
Quienes perdieron la interna formaron un bloque contra Clara Luz Flores.
Waldo Fernández, Tatiana Clouthier y Andrés Mijes protestaron y desconocen el triunfo de su compañera. Un frente común, sí, pero para pelearse con la casa propia.
El pleito llegó hasta el centro, pero las posibilidades de que cambien la decisión son remotas. Lo cierto es que, en voz baja, en la cúpula morenista existe la sensación de que esta crisis vaticina una dolorosa derrota.
Los problemas se los atribuyen a rencillas del pasado, y todo apunta a que el pleito es irreconciliable. Ganar, quiérase o no, estará cuesta arriba.
Al final, Nuevo León no será para el más fuerte, sino para el que llegue menos herido. Y mientras unos esperan que nazca una candidata, otros que se disuelva un pleito y otros que se acomode un pragmatismo, el reloj sigue corriendo. Y en política, quien se da el lujo de esperar casi siempre acaba pagando la espera.
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PODRÍA DECIRSE que fue para dar pena ajena, pero el debate que presenciamos en Piedras Negras, Coahuila, resulta sumamente preocupante.
Durante una sesión de cabildo, el alcalde morenista Jacobo Rodríguez tuvo un altercado verbal con uno de sus regidores, el petista Juan Carlos Álvarez, a quien llamó “malandro” y “Porky”, acusándolo de haber violado a una menor de edad. En respuesta, el regidor lo insultó, llamándolo “pinche homosexual frustrado” y “drogadicto”.
El enfrentamiento se originó porque los regidores solicitaron revisar y, en su caso, revocar las facultades del alcalde para realizar compras y contrataciones, argumentando malos manejos de recursos… ¡Y eso que son aliados!
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “No hace falta ser el más fuerte de la estepa. Basta con que tus rivales se maten entre ellos”.




