- Las movilizaciones por mejoras en la educación pública derivaron en enfrentamientos con la policía en París y otras ciudades francesas.
- Los estudiantes exigen más presupuesto, contratación de profesores sustitutos y mejores condiciones en las escuelas; los sindicatos reclaman 10 mil millones de euros.
- Las organizaciones convocaron a una nueva jornada nacional de protestas y huelga para el 13 de octubre, ante la falta de respuestas concretas del Gobierno.
Policía dispersa a manifestantes en París
Las protestas estudiantiles en Francia continúan en medio de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Durante una jornada nacional de movilizaciones, la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a miles de personas concentradas en la plaza de la Bastilla, en París.
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior citadas por medios franceses, las autoridades reportaron 504 detenciones y 48 policías heridos durante una de las jornadas de protesta. En todo el país se contabilizaron 71 mil 500 manifestantes, de los cuales 24 mil 500 se concentraron en la capital.
La policía justificó su intervención al señalar que algunos participantes lanzaron adoquines y pirotecnia contra los agentes. Por su parte, organizaciones estudiantiles denunciaron un uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades.
Los incidentes también se extendieron a otras ciudades. En Toulouse se reportó una agresión contra el director de una escuela, mientras que en Estrasburgo fue incendiado un vehículo policial.
Estudiantes denuncian carencias en las escuelas
El movimiento comenzó a intensificarse a mediados de septiembre y reúne principalmente a estudiantes de secundaria que exigen mayores recursos para la educación pública.
Entre sus principales demandas se encuentran la contratación de profesores sustitutos para cubrir las ausencias, la rehabilitación de instalaciones deterioradas, la reducción de la sobrecarga académica y mejores condiciones de aprendizaje.
Los manifestantes también cuestionan el sistema Parcoursup, utilizado para gestionar el acceso a la educación superior en Francia, al considerar que necesita cambios.
Los sindicatos estudiantiles reclaman una inversión adicional de 10 mil millones de euros para atender las necesidades del sector educativo.
En distintos centros escolares se han registrado bloqueos y barricadas. En París, el liceo Hélène Boucher se convirtió en uno de los principales focos de tensión, mientras que el Ministerio de Educación reportó que 375 escuelas permanecían cerradas total o parcialmente durante una de las jornadas de movilización.
Aumentan las detenciones y las denuncias por lesiones
Desde finales de septiembre, las protestas han dejado más de 6 mil 600 detenciones y más de 300 personas heridas, según los datos citados del Ministerio del Interior. Entre los detenidos hay numerosos menores de edad.
La actuación policial también ha generado cuestionamientos por las lesiones graves sufridas por varios adolescentes durante los operativos de dispersión.
Entre los casos reportados se encuentran el de un joven de 15 años que perdió una mano en Lens, otro de 16 años que sufrió una lesión ocular en Tours y un adolescente de 14 años que presentó graves heridas en la mandíbula y los dientes tras recibir el impacto de un proyectil policial.
En este último caso, un agente fue detenido y acusado de violencia cometida por un funcionario público con resultado de mutilación o incapacidad permanente, de acuerdo con la información publicada sobre la investigación.
Ante la gravedad de las lesiones, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la suspensión del uso de un modelo de granada aturdidora que podría estar relacionado con la amputación sufrida por el joven de Lens. Las autoridades mantienen abiertas investigaciones sobre posibles abusos policiales.
Mientras el Gobierno sostiene que los agentes han tenido que responder a situaciones violentas, estudiantes, familiares y organizaciones de derechos humanos reclaman que se investiguen las actuaciones de las fuerzas de seguridad.
Gobierno prepara medidas ante la presión estudiantil
El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, se reunió con representantes de organizaciones estudiantiles para analizar sus demandas y preparar un plan de emergencia, centrado principalmente en cubrir las ausencias de docentes.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, reconoció la preocupación expresada por los jóvenes, pero aplazó el anuncio de las primeras decisiones gubernamentales hasta finales de octubre, sin presentar inicialmente medidas concretas.
Lecornu también condenó los actos de violencia, las agresiones contra estudiantes y personal escolar, las lesiones a policías y los daños en centros educativos.
Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideran insuficientes las respuestas oficiales y advierten que mantendrán las movilizaciones hasta obtener compromisos concretos de inversión.
Convocan a nueva jornada nacional para el 13 de octubre
Los sindicatos estudiantiles, universitarios y docentes convocaron a una nueva jornada nacional de protestas y huelga para el próximo 13 de octubre.
Sabrine Kharbach, portavoz de la Union Étudiante, sostuvo que las movilizaciones continuarán mientras el Gobierno no comprometa los recursos solicitados para mejorar la educación pública.
El movimiento también ha incorporado demandas de otros sectores, como agricultores, bomberos y profesores, en un contexto de creciente tensión política en Francia.
Las protestas coinciden con las discusiones presupuestarias para 2027 y con la preparación de las elecciones presidenciales previstas para abril del próximo año. La situación ha intensificado el debate entre el Gobierno, los partidos políticos y las organizaciones sociales sobre el financiamiento de los servicios públicos y la respuesta de las autoridades ante las movilizaciones.





