- La iniciativa plantea incluirlas en la Ley de Víctimas y reconocer su labor en la búsqueda de desaparecidos
- Se contempla el reembolso de gastos y acceso a información oficial del proceso
- PAN exige justicia ante el abandono institucional que enfrentan miles de familias
La diputada local del PAN, Laura Álvarez, presentó una iniciativa en el Congreso de la Ciudad de México para que las madres buscadoras sean reconocidas oficialmente en la Ley de Víctimas. El objetivo es brindarles apoyo legal, acceso a información y reembolso por los gastos que realizan en la búsqueda de sus familiares desaparecidos.
La propuesta define a las madres buscadoras como familiares directos de personas desaparecidas que, sin apoyo institucional, emprenden la búsqueda por cuenta propia, ya sea de forma individual o en colectivo.
De aprobarse, las autoridades deberán integrarlas en un registro especial, capacitarlas en labores de localización, protegerlas durante sus actividades y cubrir los gastos derivados de sus acciones, con recursos del Fondo de la Ciudad de México. Serán reconocidas como expertas independientes en cualquier etapa de la investigación.
Durante la presentación, Álvarez destacó la urgencia de atender esta crisis y la falta de respuesta por parte del Estado. Mencionó como ejemplo el reciente caso de Teuchitlán, Jalisco, que puso en evidencia el abandono institucional.

“El horror al que ha llegado este país es inaceptable, y el desdén de las autoridades es igual de criminal. Las madres buscadoras son hoy el equipo más eficaz de búsqueda en México, sin más herramientas que sus manos, una pala y su esperanza”, expresó la legisladora.
En conferencia de prensa, el coordinador del PAN en el Congreso local, Andrés Atayde, respaldó la propuesta. Reconoció la valentía de estas mujeres y exigió que se garantice su seguridad, su derecho a saber la verdad y a recibir justicia.
“No podemos permitir que su lucha sea ignorada. Merecen reconocimiento, apoyo y, sobre todo, justicia”, afirmó. Además, alertó que solo en 2024 los casos de desaparición aumentaron un 6.3%, lo que refleja la gravedad del problema.





