• Morena y Partido Verde avalan el dictamen con 24 votos a favor en comisiones
• La oposición acusa centralismo, inequidad y uso político de recursos públicos
• La iniciativa pasa al pleno, donde requerirá mayoría calificada para aprobarse
Aprobación en comisiones con ausencia del PT
Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado aprobaron el denominado plan B de reforma electoral impulsado por el Ejecutivo, con 24 votos a favor y 11 en contra.
El dictamen fue respaldado por legisladores de Morena y del Partido Verde, mientras que el Partido del Trabajo no participó en la sesión, lo que marcó su ausencia en una votación clave. A pesar de ello, la mayoría simple fue suficiente para avalar el proyecto en esta etapa.
El documento será turnado al pleno del Senado, donde se prevé su discusión y votación, proceso en el que se requerirá una mayoría calificada para su aprobación definitiva.
Posturas encontradas entre oficialismo y oposición
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron el contenido de la reforma. El senador del PAN, Marko Cortés, aseguró que la iniciativa no generará ahorros ni reducirá privilegios, y advirtió que permitiría el uso de recursos públicos para promoción política.
En la misma línea, la priista Carolina Viggiano calificó la propuesta como centralista y señaló que favorece al Ejecutivo al permitirle intervenir en procesos como la revocación de mandato.
También hubo críticas de otros legisladores que consideraron que la reforma rompe el equilibrio democrático y afecta la equidad en la contienda electoral, al abrir la posibilidad de que la persona en el poder promueva su permanencia.
Por su parte, legisladores de Morena y del Partido Verde defendieron la iniciativa, argumentando que fortalece mecanismos de democracia directa y reduce privilegios en el sistema político.
Claves del dictamen electoral
El proyecto mantiene sin cambios de fondo su contenido principal. Entre los puntos más relevantes, se establece que la consulta de revocación de mandato podrá realizarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno.
Asimismo, se contempla que la persona sujeta a este proceso pueda difundir la consulta y promover el voto a su favor, lo que ha generado controversia entre la oposición.
El dictamen también incluye ajustes en la integración de ayuntamientos, límites al número de regidores y la recuperación del principio de paridad de género.
En materia presupuestal, se establece que los congresos estatales no podrán incrementar sus recursos por encima de la inflación.
Escenario rumbo a la votación final
Aunque el PT no participó en la votación en comisiones, legisladores del oficialismo han insistido en que la coalición se mantiene unida de cara a la discusión en el pleno.
El futuro del plan B dependerá de la capacidad de Morena y sus aliados para alcanzar la mayoría calificada necesaria, en medio de un debate marcado por fuertes diferencias políticas y cuestionamientos sobre sus implicaciones en el sistema electoral.





