- Comunicadores denuncian censura, persecución y estigmatización del oficio periodístico
- Exigen a la Presidencia un compromiso firme para proteger la labor informativa
- Señalan prácticas de autoridades locales que afectan la libertad de prensa
Protesta en el Día del Periodista
En el marco del Día Nacional del Periodista, un grupo de comunicadores y defensores de derechos humanos se manifestó en la Ciudad de México para denunciar la censura y la criminalización del ejercicio informativo. La concentración se realizó en el Ángel de la Independencia, donde se lanzó un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum para asumir un compromiso “irrenunciable” con la defensa de la libertad de expresión.
Aunque la marcha prevista hacia el Zócalo no se concretó, los asistentes mantuvieron el pronunciamiento bajo la consigna “No somos terroristas, somos periodistas”, con el objetivo de visibilizar las agresiones y presiones que enfrenta el gremio en distintas regiones del país.
Mensaje contra la censura y el silencio
Durante el acto, el comunicador Salvador García Juárez afirmó que el periodismo no es un delito y advirtió sobre los riesgos de intentar silenciar voces críticas. “No somos terroristas, somos periodistas. Somos los ojos que vigilan, las voces que narran, las conciencias que despiertan”, expresó.
Al dirigirse a la mandataria federal, sostuvo que “lo que parece es un intento de silenciar”, cuando lo que debe prevalecer es la protección plena de la libertad de expresión. Recordó que, históricamente, cada intento por sofocar este derecho ha significado retrocesos para el país.
Advertencia sobre prácticas de gobiernos locales
En su intervención, García Juárez señaló que gobiernos emanados del mismo movimiento político de la Presidencia han incurrido en acciones que afectan la libertad de prensa y la dignidad humana. Mencionó a la gobernadora Layda Sansores, a la gobernadora Rocío Nahle y al gobernador Alejandro Armenta, entre otros, al advertir que no se trata de hechos aislados, sino de señales de un poder que olvida que la democracia se sustenta en la pluralidad y la crítica.
Rechazo a comparaciones con el terrorismo
Los participantes cuestionaron la equiparación del trabajo periodístico con actos terroristas, en especial cuando se cubren temas de violencia o nota roja. Señalaron que documentar hechos no equivale a provocarlos y que criminalizar la cobertura informativa agrava el clima de inseguridad para la prensa.
Se insistió en que México enfrenta un contexto especialmente grave para periodistas y defensores de derechos humanos, con agresiones, amenazas, encarcelamientos y asesinatos, lo que vuelve urgente reforzar las garantías constitucionales.
Exigencia de protección y justicia
Durante la protesta también se escucharon llamados para que las autoridades federales investiguen detenciones de periodistas y sancionen a funcionarios que ordenen acciones arbitrarias contra la prensa. Los comunicadores subrayaron que su labor no busca sembrar miedo, sino construir memoria, dar voz a las víctimas y exhibir la corrupción, la violencia y la impunidad.
“No somos terroristas, somos periodistas”, reiteraron, al exigir que no haya un comunicador más silenciado, encarcelado o asesinado por ejercer su derecho a informar.






