- PAN denuncia uso excesivo de fuerza contra jóvenes.
- Legisladores de la 4T atribuyen los disturbios a grupos conservadores.
- Gobierno de CDMX y presidencia llaman a privilegiar la vía pacífica.
PAN acusa represión y advierte autoritarismo
El presidente del PAN, Jorge Romero Herrera, cuestionó la actuación de las autoridades durante la marcha de la Generación Z, calificándola como una reacción desproporcionada del Estado contra jóvenes que se manifestaron en diversas ciudades. Aseguró que la represión refleja el “temor del gobierno” ante una generación que, dijo, “ya no se dejará callar”.
Romero destacó que miles de jóvenes salieron a exigir seguridad, libertad y un país sin miedo, y reiteró que Acción Nacional acompañará su movilización como parte de su nueva etapa de apertura ciudadana.
Bloque oficialista señala manipulación conservadora
Los grupos parlamentarios de Morena, PVEM y PT rechazaron la violencia registrada y aseguraron que la convocatoria fue impulsada por intereses conservadores con el propósito de generar confrontación.
En un pronunciamiento firmado por 87 senadores, condenaron agresiones a policías, daños a espacios públicos y expresiones que consideraron misóginas y clasistas. Subrayaron que la protesta social es un derecho constitucional, pero que no debe ejercerse vulnerando la integridad de otras personas.
También advirtieron que grupos de ultraderecha buscan replicar en México tácticas violentas vistas en otros países y manifestaron respaldo absoluto a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Gobierno capitalino denuncia intentos de provocar caos
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, lamentó los hechos violentos ocurridos en el Zócalo y expresó solidaridad con los policías lesionados, de los cuales 14 permanecen hospitalizados.
Brugada afirmó que la movilización fue impulsada “por los mismos grupos conservadores de siempre” y llamó a que la participación política se realice sin recurrir a actos que pongan en riesgo la paz pública. Aseguró que quienes hayan cometido delitos deberán responder ante la autoridad correspondiente.
Jornada de protestas y saldo de la confrontación
La marcha avanzó de forma pacífica durante la mayor parte del recorrido, pero derivó en enfrentamientos cuando un grupo de jóvenes encapuchados retiró vallas y lanzó objetos contra la policía en la plancha del Zócalo.
El secretario de Seguridad capitalino, Pablo Vázquez, informó un saldo de 120 personas lesionadas —100 policías— y cerca de 20 detenidos.
A lo largo de la protesta se observaron consignas contra el gobierno federal, banderas que exigían justicia por el asesinato del alcalde michoacano Carlos Manzo y algunas insignias juveniles como la bandera de “One Piece”, adoptada por asistentes como símbolo de resistencia.
Ciudadanía expresa hartazgo y demandas
Personas de distintas edades participaron para denunciar inseguridad, falta de justicia, carencias en el sistema de salud y la violencia generalizada en el país. Algunas voces señalaron que el asesinato de Carlos Manzo representa una “muerte de Estado”, mientras otras destacaron que la movilización buscaba mostrar el cansancio social ante la impunidad.
Contexto internacional de las movilizaciones
Las protestas de la Generación Z se han replicado en países de Asia, África y América Latina. En México, el descontento ha crecido en medio de recientes hechos violentos y preocupaciones sobre corrupción e impunidad.
Fox respalda la marcha y llama a mantener la movilización
El expresidente Vicente Fox agradeció la participación y afirmó que la movilización envió un mensaje firme en defensa de las libertades. Señaló que no se trató de “una marcha más”, sino de una expresión ciudadana que —dijo— debería convertirse en un movimiento de alcance nacional.
Sheinbaum pide manifestarse sin violencia
Desde Tabasco, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó los actos violentos y reiteró que la protesta debe ejercerse siempre por la vía pacífica.
Afirmó que asistieron “muy pocos jóvenes” y atribuyó los disturbios al llamado “bloque negro”, que derribó vallas y causó daños en Palacio Nacional. Reiteró que la violencia no debe ser un método para impulsar cambios en el país.





