• Ambos países buscan elevar la producción y el empleo manufacturero en la región
• Se plantean medidas para limitar insumos con prácticas comerciales desleales
• Equipos técnicos trabajarán en propuestas antes de la revisión del 1 de julio
La relación comercial entre México y Estados Unidos avanza hacia una nueva etapa de ajustes con miras a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para el próximo 1 de julio. En una primera ronda de diálogo, ambas naciones acordaron analizar mecanismos para fortalecer la manufactura regional y generar más empleos.
El encuentro se llevó a cabo en Washington, donde el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, encabezaron las conversaciones iniciales. Como resultado, instruyeron a sus equipos técnicos a evaluar propuestas concretas que impulsen la producción industrial en ambos países.
Uno de los ejes centrales de la discusión es reducir la dependencia de insumos provenientes de prácticas comerciales desleales. Para ello, se revisarán las cadenas de suministro en América del Norte, con el objetivo de detectar áreas de oportunidad y reforzar la integración productiva.
Fortalecimiento de cadenas de suministro
Durante los trabajos técnicos, se analizarán las brechas existentes en sectores estratégicos, así como posibles políticas públicas para cerrarlas. Entre las opciones consideradas destacan una mayor cooperación en seguridad económica, ajustes en las reglas de origen y la implementación de medidas comerciales complementarias.
Ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de consolidar cadenas de valor más sólidas y competitivas frente a un entorno global cada vez más exigente.
Calendario de trabajo previo a la revisión
Como parte de los acuerdos, México y Estados Unidos establecerán un calendario de reuniones periódicas para dar seguimiento a los avances. El objetivo es llegar a la revisión conjunta del tratado con propuestas claras y resultados concretos.
El T-MEC representa una de las regiones económicas más relevantes del mundo, con más de 500 millones de consumidores y cerca del 30% del PIB global. El intercambio comercial entre México y Estados Unidos supera los 100 millones de dólares por hora, reflejo de una integración profunda en la que muchos productos cruzan la frontera en múltiples ocasiones durante su proceso de producción.
Dependencia e integración económica
Actualmente, alrededor del 40% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos incluyen insumos originarios de ese país, lo que evidencia el alto nivel de interdependencia. Desde 2023, México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos y, desde 2025, también como su principal proveedor y comprador.
Este contexto coloca a la revisión del T-MEC como un proceso clave para definir el rumbo económico de la región en los próximos años, en un entorno marcado por tensiones comerciales globales y la necesidad de fortalecer la competitividad regional.





