- El balance oficial aumentó a 920 fallecidos y 3 mil 360 heridos, mientras continúan las labores de búsqueda.
- La ONU maneja reportes de más de 50 mil personas desaparecidas, aunque la cifra sigue en proceso de verificación.
- Más de 30 equipos internacionales de rescate trabajan en Venezuela con especialistas, perros de búsqueda, drones y maquinaria pesada para localizar sobrevivientes.
La tragedia provocada por los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela continúa agravándose. El balance oficial aumentó a 920 personas fallecidas y 3 mil 360 heridas, mientras que organismos internacionales manejan reportes de más de 50 mil desaparecidos, en medio de una intensa búsqueda entre edificios colapsados.
La emergencia ha movilizado a decenas de equipos internacionales de rescate, aunque familiares de las víctimas denuncian que la respuesta en algunas de las zonas más afectadas sigue siendo insuficiente.
La Guaira, el epicentro de la devastación
El estado de La Guaira, ubicado al norte de Caracas, concentra los mayores daños ocasionados por los sismos. Edificios completos se desplomaron, miles de viviendas quedaron inhabitables y numerosas personas permanecen atrapadas bajo los escombros.
En distintos puntos de la entidad, familiares, vecinos y voluntarios continúan retirando restos de concreto con herramientas improvisadas mientras esperan maquinaria especializada.
Ante el deterioro de la situación, el Gobierno venezolano declaró a La Guaira como zona de desastre y ordenó su militarización para reforzar las tareas de rescate, distribuir ayuda humanitaria y contener los saqueos registrados en algunos sectores.
Miles de personas siguen sin ser localizadas
El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, advirtió que la operación de rescate enfrenta enormes dificultades debido al nivel de destrucción.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que maneja reportes que apuntan a más de 50 mil personas desaparecidas, cifra que continúa siendo verificada conforme avanzan las labores de búsqueda.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que alrededor de 6.76 millones de personas resultaron afectadas por la emergencia, incluyendo aproximadamente dos millones de habitantes de Caracas.
Mientras tanto, en redes sociales circulan listas con decenas de miles de nombres de personas cuyo paradero aún se desconoce, lo que refleja la magnitud de la crisis humanitaria.
Rescate internacional se intensifica
La comunidad internacional incrementó el apoyo a Venezuela con el envío de brigadas especializadas en búsqueda y rescate urbano.
Hasta el momento participan 30 equipos internacionales, integrados por alrededor de 1 mil 600 rescatistas y 100 perros especializados, procedentes de países como México, Estados Unidos, España, Suiza, Francia, Alemania, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Catar, Jordania y República Checa.
Los especialistas trabajan con maquinaria pesada, drones, equipos de detección y unidades caninas para localizar sobrevivientes entre los edificios derrumbados.
Estados Unidos despliega ayuda militar y humanitaria
Estados Unidos reforzó su asistencia con un amplio operativo coordinado por el Comando Sur.
El apoyo incluye aviones militares C-17 con equipos de rescate, helicópteros CH-47 Chinook, aeronaves MV-22 Osprey, los buques USS Fort Lauderdale y USS Billings, además de imágenes satelitales proporcionadas por la Fuerza Espacial estadounidense para facilitar la localización de las zonas más afectadas.
Washington también anunció una ayuda económica por 150 millones de dólares destinada a fortalecer las operaciones humanitarias y de rescate.
La búsqueda contrarreloj mantiene la esperanza
Las labores de rescate continúan en condiciones extremadamente complejas debido a las más de 300 réplicas registradas desde el primer sismo.
En hospitales de Caracas y La Guaira, cientos de personas buscan información sobre familiares desaparecidos, mientras brigadas nacionales e internacionales realizan pausas constantes durante las excavaciones para intentar detectar señales de vida entre los escombros.
Las próximas horas serán determinantes para encontrar sobrevivientes, mientras miles de damnificados permanecen sin vivienda, con acceso limitado a alimentos, agua potable y servicios básicos.





