En la madrugada de este sábado, un bombardeo del Ejército israelí en una escuela de Ciudad de Gaza dejó más de 100 muertos y decenas de heridos. La escuela, ubicada en el barrio de Al Daraj, servía como refugio para personas desplazadas por la guerra, según Hamás, el grupo que controla Gaza.
Hamás denunció que Israel atacó la escuela Al Tabaín, donde muchos se encontraban rezando al amanecer, y calificó el hecho como una masacre. Acusó a Israel y a su aliado, Estados Unidos, de cometer un crimen de genocidio.
Israel, por su parte, afirma que el ataque fue dirigido a un grupo de militantes que utilizaban la escuela como base para planear ataques. Según el Ejército israelí, la operación se realizó con precisión para minimizar daños a civiles.
Mientras tanto, la Defensa Civil de Gaza lucha para apagar el incendio provocado por el bombardeo en la escuela, que albergaba a 6.000 personas. La mezquita de la escuela, donde se refugiaban mujeres y niños, fue alcanzada por misiles, lo que provocó la muerte de muchos que quedaron calcinados.

Hasta el momento, se han recuperado 93 cuerpos, incluyendo niños y mujeres. Sin embargo, la cifra exacta de muertos sigue siendo incierta, ya que muchos cuerpos quedaron irreconocibles.
El Hospital Bautista informó que varios de los heridos, que sufren graves lesiones, murieron durante las cirugías debido a la falta de equipos médicos adecuados.
Por su parte, la Yihad Islámica condenó el ataque, acusando a Israel de haber elegido la hora de la oración para maximizar las víctimas civiles.
El Ministerio de Sanidad de la Autoridad Nacional Palestina pidió a la comunidad internacional que intervenga para detener estas masacres y permita la entrada de ayuda médica.
El Ejército israelí también informó que mató a Walid al Susi, un jefe policial de Gaza vinculado a Hamás, durante una incursión terrestre en Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza.





