- Zuckerberg reconoció que Instagram tardó en reforzar la detección de menores de 13 años.
- El juicio analiza si el diseño de las plataformas fomenta el uso compulsivo en jóvenes.
- El fallo podría sentar precedente para miles de demandas contra empresas tecnológicas.
Comparecencia clave ante el jurado
Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta Platforms, testificó en un tribunal de Los Ángeles en un proceso que examina el impacto de las redes sociales en la salud mental de menores.
El caso busca determinar si Instagram y YouTube fueron diseñadas de manera que incentivaran un uso excesivo entre niños y adolescentes, contribuyendo a problemas emocionales.
Retraso en la verificación de edad
Durante su declaración, Zuckerberg admitió que Instagram tardó en implementar mecanismos más estrictos para detectar usuarios menores de 13 años, edad mínima permitida en la plataforma.
Aunque aseguró que actualmente existen herramientas más sólidas para verificar la edad y proteger a adolescentes, reconoció que esas mejoras pudieron aplicarse antes. También explicó que la empresa ha modificado su enfoque y ya no establece objetivos centrados en aumentar el tiempo de uso.
Diseño de plataformas bajo escrutinio
La demanda se enfoca en los algoritmos, sistemas de recomendación y funciones de interacción que, según la parte demandante, promueven conductas compulsivas.
Meta rechaza haber diseñado sus productos para generar adicción y sostiene que ha desarrollado funciones de control parental y configuraciones específicas para jóvenes. El litigio no aborda el contenido publicado por usuarios, sino la arquitectura y el funcionamiento de las aplicaciones.
Impacto legal del caso
Este juicio es considerado un referente para miles de demandas similares en Estados Unidos que señalan a empresas tecnológicas por el presunto daño a la salud mental juvenil.
El veredicto podría influir en futuras regulaciones y en la responsabilidad legal de las plataformas digitales respecto a menores de edad.





